Esto de no tener amigos con los que quedar ya es propio de una edad en la que no se toleran, precisamente, amigos que den problemas o enturbien la tranquilidad. Un amigo verdadero lo único que persigue es estar con otro amigo, nada más. No debe haber intereses más allá de la pura compañía. Pero últimamente los amigos que teníamos Paco y yo eran bastante rácanos en su amistad. Ahora no hay más que pasar un rato en la calle y puedo hablar con algunos conocidos. Los amigos de verdad ya no existen para mí. Uno me abandonó. Yo he abandonado a otros. Veo difícil que surja una amistad a mi edad. Pero tampoco hay que pensar que soy un asocial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario