domingo, 27 de septiembre de 2026

 El sol ha salido. Tiene esa costumbre; diaria, además. El sol no se cansa. Los peces del mar sondean la superficie a ver qué ven. Los humanos sondean la mañana a ver qué hay. Lo más seguro para los humanos es que haya más de lo mismo. No hay dolor más grande que paladear la rutina. Sabe como goma de chicle sin sabor alguno, solo mascar y mascar. Las campanas de la iglesia suenan, llaman a los que portan la fe en su almas. Los ancianos se mueren del susto de vivir y los niños van sabiendo poco a poco la verdad. Pasamos un poco todos, nos va puliendo el tiempo con su lima acerada. El limbo del sobrevivir es para todos, es para cada hijo de vecino.

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