No será la primera vez que una amante y el marido infiel planean matar a la mujer de este último. Aunque solo se quede en un pensamiento y en una cháchara postcoital. También se da la muerte a la mujer con la que se ha compartido una vida. Lo vemos en el telediario. Crimen de género o crimen machista lo llaman. Otras veces es un joven el que mata a sus padres. Fumaba muchos porros ese joven, se metía mucha cocaína y tenía problemas psiquiátricos. Viene en el periódico explicadas las adicciones de ese joven. Cuando cobre lucidez, ese joven estará arrepintiéndose toda su vida. La culpa le hará triste en la cárcel, ese sitio inmundo donde quitan la libertad pero no el pensamiento ni la conciencia. En la cárcel, los días pasan lentos y rápidos los años. Una paradoja que se repite en una vida cotidiana y gris.
No hay comentarios:
Publicar un comentario