jueves, 29 de octubre de 2026

Bástale a cada día su propio afán. Pero también hay que mirar al futuro y ver en qué nicho vital estaremos dentro de unos años. Los años pasan y no sabe uno dónde meterse que esté uno bien. Hay que apurar los deseos y cumplirlos antes de que sea demasiado tarde. La playa y los montes están ahí para que lleguemos a verlos y sentirlos en la piel. El mundo de farolas y aceras ya está muy visto, está repetido en nuestras retinas, en nuestra cara de tontos. Hay que hacer  kilómetros bonitos y cambiantes para llegar allí donde ocurren los sentimientos. Hay que olvidar un tiempo la enfermedad y atreverse a ir a la emoción de los pies que caminan otros senderos, otros olores, otros cielos más aventurados.

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