viernes, 2 de octubre de 2026

 El formato de estos blogs que escribo es muy simple: ocurrencias que duran 15 líneas. Unas resultan ingeniosas y otras, salen un bodrio. Ayer estuve a Madrid a por un libro. Pero la librera se equivocó y me encargó un libro que yo no había pedido. Lo aclaré con otra librera más solvente. Parece que se va a solucionar. La semana que viene tengo que ir otra vez a por el libro correcto. Una vez en Madrid, me tomé una cerveza en pleno Moncloa. Los coches vibraban de prisa y emoción. Los días pasan como el agua por su cauce, repetitivamente. Los ríos, desde lo remoto de la meseta, se hacen mar al cabo de un tiempo, un tiempo en que dejan de ser importantes para pasar a ser una masa indolente y medio templada, se hacen viejas las aguas y dejan de saber dulce para volverse salinas y anónimas. Un viejo es anónimo pero no salino. Es desechado pero no deja de ser importante si conserva la calma de ser mayor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario