Hay padres amorosos que llevan a su hijo al rugby y a la hija le cuentan un cuento mientras la dan de merendar. Empieza el cuento con un enano que no llega a coger una manzana del árbol y luego sigue con un dragón que es todo un energúmeno y luego, si eso, mete el padre un rollo de una princesa un poco remilgada y ya se acaba con uno que daba de comer al ganado del rey. Y se acaba la merienda y mañana habrá otro cuento mucho más elaborado y a lo mejor, el cuento va de un quinqui que roba coches, no va a ser todo dragones y princesas. Y luego de ir a la piscina y no sé qué más se acaban los cuentos pero no el cuento del padre y los hijos. Viva la familia por partes, por los que son y por los que la cuentan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario