lunes, 13 de abril de 2026

 No me gusta ni la gente soberbia ni la gente pasota. La soberbia porque se cree más que los demás. Y la pasota porque solo se preocupa de sí mismo. No aguantaría que una pasota pasara de mí y luego yo tuviera que ayudarla. Y no aguanto que una soberbia me diga lo que tengo que hacer. Los soberbios al final, no saben nada. Y los pasotas tampoco. Son gentes desdeñables que después de todo no hacen más que daño por sus imposiciones o su indiferencia. No me pidan que les haga caso. Que vayan allá con sus vidas y no se metan en las de otros ordenando o pidiendo algo que ellos no se pedirían a sí mismos. Muera la imposición y a la indiferencia que se pague con indiferencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario