lunes, 27 de abril de 2026

 Viene un airecillo suave, perezoso, como el viento del sur. La ventana da a unos álamos que ondean sus hojas como banderitas verdes, como pasquines de la paz de la naturaleza. Hoy es lunes. Y ayer estuve rodeado de gente. No pensaba yo que me pudiera relacionar con tantas condiciones humanas, tantas circunstancias vitales, tantos pareceres de personas que ayer nos dimos cita debajo de un árbol. Luego, al llegar a la ciudad, el frescor me dio en la cara, estuve tranquilo. La vida parecía remansarse, acomodarse a la huida del calor de todo el día. Un día impecable, un día asombroso casi, un día lleno de novedades. Los que andan solitarios no se dan cuenta de la variedad humana que les rodea. A lo mejor lo quieren así, sin tener contacto con la gente. Pero la gente es interesante, muy interesante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario