Cuando uno se acostumbra a no beber, cualquiera que se emborrache le cae mal. Yo no he estado borracho en toda mi vida. Me diagnosticaron la enfermedad mental cuando tenía 18 años y ya no bebí nunca más. No es una cosa del otro mundo no beber pero en determinados círculos de la españolería sí que es raro no beber. En mi pueblo, por ejemplo, es muy raro no beber porque se bebe prácticamente desde que se tiene uso de razón. En las fiestas de mi pueblo se puede batir algún récor en esto del beber. Beber mucho es malo para el hígado y para la tensión arterial. La bajada después de beber es muy fuerte. Bebe, bebe que la vida es breve. Bebe y bebe y te olvidarás de todo por unos momentos.
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