miércoles, 15 de abril de 2026

En la jaula de mi vida estoy metido. No habrá aires en los que volar. Me tengo que hacer un croquis de cómo salir. Antes de ayer, lunes, estuvimos a Las Matas, a un restaurante llamado Van Gogh. Antes de ir tomar algo a ese restaurante, estuve yo en la biblioteca de ese pueblo. Vi autores ya vencidos, como Belén Gopegui. Y leí por encima algunas novedades como Claudio Rodríguez, un peruano. Dicen que hay tantos libros publicados que es muy difícil vender muchas cantidades. Luego, ayer martes, estuvimos a Madrid, a hacer una gestión. Cené un bocata de calamares. Vine muy pensativo de Madrid, muy humillado de mí mismo. Tener un libro publicado no debe ser motivo de mucho orgullo, creo. Porque hay infinitos.

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