Ayer domingo, quedé con unas amigas. Y de los parlamentos que tuve con ellas dos, no saqué más que ideas negativas y lo que se suele llamar, mal rollo. Dijeron que en esta vida no hay gente buena, contaron de sus vidas, las dos llenas de inconvenientes. Todo era como para pegarse un tiro. No me convienen esta clase de manifestaciones porque me afectan, me llenan de negatividad mental. Pero luego, a la tarde vi a mi padre. Y me lo pasé bien con él hablando de cosas peregrinas y alegres. Otros días sí que me rio con estas chicas pero ayer se pusieron muy melancólicas, muy tristes, muy de pesadumbre. Bueno. La vida es una croqueta llena de tropezones. La vida es, como decía Forrest Gump, una caja de bombones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario