jueves, 30 de julio de 2026

 Me levanto. Resaca de tabaco y pastillas. Somnolencia. No me concentro fácil. De la ventana viene airecillo y el ruido de la segadora de césped. Siempre hay algún ruido. Anoche me dormí pronto. La vida es como un guiso que te tienes que comer. La vida invita, pero solo a lo que hay. Lo que está fuera de carta, ni lo catas. La vida es muy cara, todo cuesta un riñón. El riñón filtra todo líquido que entra en el cuerpo. El agua es el líquido por antonomasia. Dame agua, dame algo, dame dinero. La gente pide pero no a Dios sino al semejante. Y el semejante está ya hasta las orejas de gente que pide. Dormir sería la solución. Una siesta de días, de meses, de años. Y despertar cuando todo haya pasado. ¿Qué tendría que pasar? No sé. Este malestar de vivir, este confinamiento de la voluntad, este sucederse de minutos desagradables.

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