No sé muy bien de qué escribir. Hoy estrenamos mes. El verano ya se va acabando poco a poco. No me molesta hoy el calor. A mediados de agosto ya parece otoño con eso de la vuelta al cole. Solo hay que esperar a que caigan los días. Porque el verano es duro para Paco y para mí. Demasiadas horas de sol, los días se hacen largos. Ayer leí de los libros que tengo encima de la mesa. De prosa y de verso. Algunos están bien, muy bien. Me sorprenden algunos versos buenos, expresivos, decidores y evocadores de algo. No sé el qué. Hoy iré a la biblioteca. Hoy ya es uno. Julio vendrá con la esperanza de ir a algún lado. Pero, ¿qué lado?
No hay comentarios:
Publicar un comentario