sábado, 4 de julio de 2026

 Moriremos sin soñar. Morir es irse de aquí. La energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Llamémosla energía, mejor todavía. ¿Y Buda y Mahoma? Con su pan se lo coman. Me acuerdo ahora de una novela titulada "El amor imposible" de Dumas. Dumas usaba negros; o sea, escritores que escribían para él y él ponía solo la firma. Los negros no tenían manera de publicar ni ganar nada con lo que escribían. Solo lo que Dumas quisiera darles por escribir. Galdós escribió torrencialmente, expansivo, a granel. Pero con mucho fundamento. Yo creo que Galdós echaba 12 horas al día escribiendo. Si no, no se explica todo lo publicado por él, empezando por los "Episodios Nacionales" y pasando por "Misericordia". Misericordia te pido, Señor, para pasar las horas, las inmundas horas de julio del 26.

No hay comentarios:

Publicar un comentario