Bebo mucha agua. El agua reblandece las heces, limpia los intestinos, limpia el riñón. El agua clarifica la sangre, la vuelve más fina. El agua se cuela por las venas que van al corazón. El agua baja hasta las arterias que llegan a las piernas. El agua calma la sed de las horas de la mañana. Dame sabor, querida, dame sabor y yo lo convertiré en un poco de amor, amor por ti, señora que mandas en mi corazón. Los poetas siempre están poetizando la vida. Ven un río y ven la metáfora de la vida que va a dar a la mar. Ven un gusano y ven al hombre cadáver. Ven una mujer y ya está la poesía ajustando versos para cantarla. Me veo a mí mismo y el verso que sale es aburrido y triste como una canción desafinada.
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