La energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Es una ley de la física. Todos nosotros somos energía y nos transformamos continuamente en otra energía superior. Al que es justo, el cambio no le importa, el salto de la energía. Mi sobrino me llevó al pueblo este sábado santo. Hizo algo por mí y por mi salud mental. Otros dicen: cogeos un tren e iros a León. Eso es muy fácil. Decir eso no cuesta nada. Hay gente que ayuda a la familia. Hay que valorarlo. Pero el que detecta una desesperación y hace algo, merece una loa. La vida es de sembrar amistad y darse ayuda mutua. La vida es para vivir como las hormigas, en plena comunidad.
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