Se han acabado aquellos días de en medio del verano en los cuales cogíamos el coche y nos íbamos a un lugar lejano y desconocido. La última excursión tuvo lugar en Soria. Y ya nunca más. La vida se va deshaciendo en trozos pequeños de melancolía barata. Los vientos del sur son cada vez más cálidos y perezosos. La luna aumenta su resplandor como si fuera el faro de una nave que recorriera el mundo de acá para allá. Si hay extraterrestres, ¿dónde están? Solo sé que voy a beber agua, un agua del grifo común y corriente a la que parece que tiene acceso un montón de gente. Habrá que esperar, siempre la espera ha contenido algún bien en su seno. Las mujeres pasan y yo las miro. Hay perfección en ellas como en cualquier ser de la Tierra. Xronos panta ejei. El tiempo todo lo tiene.
miércoles, 29 de julio de 2026
martes, 28 de julio de 2026
Escribo esto y me afeito pues la barba está un poco apuntando en mi rostro. Y luego, me voy a la gran vía a ver qué veo, oigo o huelo. La vida es un compendio de horas que nos asaltan unas o nos aburren otras. Se ha juntado el Sol y Júpiter para mi desazonada suerte. Me he puesto una camisa color vino tinto. Ya decía mi sobrino Alberto: a vosotros que no bebéis y lleváis vida normal, os da el brote. Lo decía porque había un tipo que había escrito una especie de biografía de un enfermo mental que bebía y se drogaba. Yo intenté leer esa biografía pero es que no la entendí. No la entendí gramaticalmente hablando. Allí no había sujeto-verbo-predicado. Allí no había conciencia del párrafo escrito. La luna vendrá y dará luz a la noche que tanta falta le hace.
El otro día escribí que me encontré un antiguo alumno que me dijo que había estudiado ingeniería aeroespacial y trabajaba en Alemania. No es un invento. Es real. No hablamos mucho, la verdad. Yo le podría haber invitado a tomar algo pues estaba solo paseando por la gran vía. Sus compañeros de clase eran todos de MH. Mención Honorífica. Yo les expliqué la coherencia y la cohesión que debe haber en un texto. Lo que era la anáfora, la catáfora, los deícticos y el campo semántico de los escritos. Les pedía una redacción semanal. Les contaba chistes. Espero que todo lo que les enseñé, les haya valido para algo en la vida, como por ejemplo, ser ingeniero aeroespacial. Y estudiaron en la pública. Eran y seguirán siendo cráneos privilegiados, como decía Valle Inclán. Sesos alertados. Bulliciosas neuronas o mentes abarcadoras de conocimiento.
Ellos ríen, nosotros no lloramos. Seguimos erre que erre en la mañana y en la tarde. En nuestra soledad de dos. Sin alterar los nervios de la cara. Impasibles. Durmiendo hasta las 10:00. Escribiendo que escribimos. Paseando al infinito y más allá. Soñando con gente del pueblo. Rezando padrenuestros, pidiendo por la familia y los amigos que nos quedan. Pariendo párrafos, algunos con carácter poético. A eso de las 8, me siento en un banco y observo a la gente cómo va. La gente siempre es nueva. La novedad la llevan en la vestimenta y el brillo de los ojos. Yo bebo agua ahora. Y fumo un cigarrillo leve como la ceniza que seremos.
Durante todo el mes de abril de 2024, cuando Paco estuvo malo, yo dudaba de todo. Mi sistema de vida se fue al carajo. Hasta que llamé a mi sobrino Alberto y me ayudó a ingresarlo, de lo que estoy muy agradecido. Paco se recuperó muy pronto, en quince días. Hasta que en enero de este año 2026, se volvió a poner malo. Si mi hermano sufre estrés, le da el brote psicótico. Esta vez, todos los de la familia cooperaron, a los que estoy muy agradecido. Mi hermano estuvo yendo y viniendo con el coche con mi padre y luego, estuvo acudiendo al hospital por mi padre. Eso no es así. Paco no está para eso si no se quiere que le dé la crisis. Mi hermano odia al hospital por el montón de veces que ha tenido que ir. Mi hermano no puede dejar de dormir pues toma pastillas para dormir, para llevar a mi padre al hospital. En fin. Hay que ver la manera de que mi hermano Paco no se estrese.
lunes, 27 de julio de 2026
Fede el hijo puta es una persona que invita a café a los mendigos que están a la puerta del bar. Pero luego, se le pega a uno a ver si le invita. Uno no sabe muy bien de qué va Fede el hijo puta. Hasta que a uno le falta el respeto unas cuantas veces. A Fede el hijo puta le encanta que uno le invite a un café. Fede el hijo puta se ha vuelto muy egoísta y muy roñoso, más de lo que era. Fede el hijo puta presume de católico y de ir a misa pero no deja por eso de ser un hijo puta muy grande. Fede el hijo puta le enreda a uno conque quedamos en tal sitio, quedamos en no sé qué lugar para hacer el hijo puta con gran soltura. Pero todo el mundo se encuentra con la horma de su zapato. Hasta los muy hijos de puta.
Me pasa con la gente que conozco, con los amigos, sean estos malos o buenos, cuando los pierdo. Me gustaría encontrarlos en la calle para mostrarles mi desprecio. Pero luego resulta que nunca los veo. No sé dónde se meten. Pero no dura mucho. Luego, me acostumbro a la soledad y a saludar a algunos que conozco de poco. Al Fede le vería para saludarle fríamente, con un gesto desaliñado de mi mano, como diciendo: vete a la mierda. Es absurdo: verlos simplemente para mostrarles mi desprecio. Si lo que realmente quiero es no verlos a esos hijos de puta. Hoy estaré solo en la gran vía. Me sentaré en un banco, echaré unos cigarrillos, no compraré el periódico y me vendré a casa a hacer de comer.