Yo le digo a Paco: ¿no llevamos una vida un tanto ruinosa? Y Paco me contesta: no. La ruina debe de estar en otras partes. Aunque seamos enfermos, somos, yo creo, inteligentes mi hermano y yo y sabemos lo que nos conviene. Quizás no hemos sabido decir que no a abusos por parte de la gente. En general, somos sociables, nos gusta hablar con las demás personas. Nos gusta la música, todo tipo de música. Hemos colaborado bastante con la familia. No nos quejamos mucho para lo que habríamos podido quejarnos. He perdonado yo a un abuso de mi hermana que ha estado manipulándome en ciertas ocasiones. Mi hermana, o se cree protagonista de todo o se cree víctima de todo. No tiene término medio. Y es muy mentirosa. Pero qué se le va a hacer. Lo hay peor en traje de mujer. Madrid se viste como una dama para saludar a los que vienen de la sal y el vino alegre. Hay en el aire un olor dulzón a jazmín marchito. Solo se aturde si se entera.
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