sábado, 8 de agosto de 2026

Dulces son las sombras de la hora de la siesta. En la playa andan a codazos. Las muertes de Villamediana fueron por lo menos siete, le tenían muchas ganas. Doy para que me des. Roma no paga traidores. Los astros se conjuran a mi favor. Francisco de Medrano y Luis Martín de la Plaza fueron grandes sonetistas, sonetistas de conceptos serios, del relumbre del sol en los cabellos y de la rosa y la azucena en los rostros femeninos bellos de la época. Y así todo. Pollo, otro bollo, que mi novia tiene ganas de comer. Así es la vida como nos la hagamos, no echemos la culpa a los demás sobre el sentido en el que va nuestra vida. Ya Guadarrama estará nevado, Palacios amigo.

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