Ayer recordé escenas de mi pasado y no me sentí mal. Por lo común, cuando recuerdo, me siento mal. Casi todo ya es pasado, no van a pasarme cosas importantes, presiento. Me refiero a cosas buenas. Ya todo será una monotonía de lluvia tras los cristales, como decía el poeta. Y, dentro de esa monotonía, esperemos que a Paco no le dé ningún brote. Para eso, no hay que usarle de chófer durante días. Se estresa y se pone malo. Dice Paco que la soledad primero araña pero después, acaricia. La soledad de los dos es a lo que estamos abocados. Ojalá sepamos, en un futuro, gestionar nuestras cosas en interés nuestro. Te asomas a la calle, eres la chica de ayer.
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