En el pueblo de San Lorenzo, abajo, no en el monasterio, se come bien por poco dinero. Hay un bar de comidas en el que comí bonito con tomate. Y el servicio fue muy bueno. Luego, nos pedimos unos cafés y seguimos charlando a la sombra. Luego, nos vinimos a casa. No sé cuándo fue esto, creo que allá por mediados de julio. Yo ya tengo odio a El Escorial de arriba porque todo allí es más caro, hay un montón de escaleras y me recorre el recuerdo de Eva todo el rato. Hay una placa en una casa solariega que habla de Ortega y Gasset. Ortega y Gasset renegó de la II república: "no es esto, no es esto". Y Ortega y Gasset fue el que dijo aquello del yo y la circunstancia. El Escorial seguro que fue muy señorial como para pasar el verano fresquito rodeado de una arboleda importante. Y allí estaba Ortega y Gasset, meditando.
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