Las nubes están en su sitio. Los hijos de puta, también. Estos señores malos, como dicen los niños, comen, beben y faltan al respeto a los demás. El cantante Luis Eduardo Aute decía que no le salía ser malo, que lo intentaba, pero no le salía. Me vienen mucho a la memoria las canciones de este cantante: yo pasaba por aquí, ningún teléfono cerca y yo pasaba por aquí. Y la de buitres y tiburones. Y la de como un perfecto estúpido que soy. Aute es de lo mejor en esto de hacer canciones. Los niños detectan la maldad. Yo veo dibujitos animados en los que salen personajes con muy mala hostia, con caras de vinagre. ¿Queremos que nuestros niños sean unos hijos de puta? A lo mejor sale rentable para que no los pisoteen los demás.
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