lunes, 3 de agosto de 2026

 El tiempo parece haberse detenido al levantarme y ver que está todo nublado. Ya los tiempos de mirar por la ventanilla el paisaje cambiante pasaron. Han venido otros tiempos, más aburridos, más cobardes. Instalados en la habitación o en la placita del kiosco de prensa, vamos pasando los días del verano. Hoy parece otoño, no hace calor ni frío. A ver cómo asumo tanto inmovilismo, tanto andar por el mismo camino. Los libros me ayudarán a pasar el día. Y las piernas, que se moverán equivalentes en el andar. Ojalá dure este tiempo mucho tiempo, valga la redundancia. Al alcance de la mano está la adaptación, la entrega, la afirmación de lo que hay.

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