domingo, 16 de agosto de 2026

Me dio tan fuerte el bandazo que no pude respirar por unos momentos el aire de la vida. Ahí estaba yo, componiéndomelas como podía. Y luego todo ya se calmó. Últimamente, solo me fumo un par de cigarros mientras escribo estas cosas. Lo usos del letrerío imponen imaginación y unos pocos ayes al viento. Doy todo lo que soy por un buen día sin aspavientos ni catástrofes del hígado ni las lacrimales ni el humor negro. Ayer, unos conocidos me hablaban de su perro. Lo de fuera, lo de dentro, los puntos que le habían dado al perro, etcétera. Yo ya estaba del perro hasta los cojones. Así que dije que me iba. Y el conocido me dijo: te han entrado las prisas. Es que no me interesa la operación de un perro, la verdad. Ni los puntos superiores o inferiores. Iros a la mierda.

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