Ya parecía que el Fede nos iba a pedir dinero porque contó que había dejado unos 300 euros a una amiga. Hasta ese momento no había hablado de dinero. Y nos decía: "callaos, esperad a que os cuente todo". Y era que esa amiga jugaba a la ruleta. Así que decidimos pasar de él porque todo era muy raro y andaba el dinero de por medio. Así que nos hemos quedado huérfanos de amigos ya que Eva ni llama. Nadie llama ya. Dicen que, cuando se cierra una puerta, otra se abre. Sigue el olor a tostada quemada. Sigue la calle muda y cansada. El verano me ha entrado por un oído y se ha quedado dentro. El verano es asqueroso porque duran mucho los días, se hacen enteros y eternos. Las amistades que teníamos valen muy poco, son de chichinabo. No hay amistades realmente hablando. En este mundo no hay amistades. Hay gente que se te pega y quizás hace sufrir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario