jueves, 15 de octubre de 2020

 Ya me he leído el "ABC". Hoy tocaban el tema del Consejo General del Poder Judicial. Esta reforma que pretende Sánchez ya se ha ejecutado en países como Polonia y Hungría. Son pasos contra la democracia y la separación de poderes. Esto hace que los fondos europeos estén todavía más lejos pues la Unión Europea no ve con buenos ojos estas operaciones en que el Ejecutivo recorta la libertad del poder judicial. Esto indica que Sánchez actúa como un César o un sátrapa que quiere el poder que no le corresponde. Seguro que en "El País" han eludido estos temas y se han centrado en la trama Gurtell, como si eso fuera el verdadero tema de interés. Ayer oí en la SER a dos personas que se cebaban con el PP con un regusto propio de babosos. Otra persona más ecuánime dijo que las penas por la trama Gurtell (30 años de media) son desmedidas pues hasta para un asesinato, son menores. De los millones y millones que se embolsó la Junta de Andalucía apenas se acuerdan.

Voy a preparar unas patatas con bacalao así que se haga la una del mediodía. Voy a escribir mi novela esta tarde a ver si doy cuenta de ella poco a poco y luego, la imprimo.

La vida va por senderos estrechos y ya nos enseña Dios que con amabilidad y razón se llega más lejos que con vicios y ambiciones. Así que hay que seguir siendo gente de bien para conseguir por lo menos un grato recuerdo de nosotros en la Tierra.

miércoles, 14 de octubre de 2020

Ya me he leído "Un amor" de Alejandro Palomas. Es una historia contada por el hijo homosexual de una señora albina, muy graciosa, que trabuca las palabras y le pasan cosas sorprendentes. Las dos hermanas del homosexual son también un poco peculiares. Una es lesbiana pero no consigue nunca su amor ideal. Otra es muy trabajadora y tiene un amor llamado John que no para nunca de viajar, es como una mentira. La señora albina quiere un amor duradero para Fer, su hijo homosexual y la pobre hace cuanto puede. Todos celebran la boda de la lesbiana y el cumpleaños de la señora albina a la vez y todo es un lío al final. Aparecen dos personajes que me han gustado: un acupuntor chino y una asistenta rusa. Fin.

El próximo libro que me voy a leer es el de dejar de fumar de Allen Carr. Conozco a un amiga que consiguió dejarlo leyéndolo. Tendría gracia que yo también lo consiguiera. A veces me dan muchas neuras con esto del fumar, pero no lo dejo.

La noticia importante es que esta tarde me he animado a escribir la novela que tenía allí arrumbada y he escrito tres folios. La acabaré pronto porque la historia ya no da más de sí y acabaré otra que tenía pensada y llevo unos cuantos folios escritos.

Guíate por el cariño y el amor y acertarás. La hipocresía y la ambición de poder no llega nunca a nada. 

domingo, 11 de octubre de 2020

 En octubre está haciendo un calor propio de los antiguos veranos que yo conocí (25-30 grados), así que no sabe uno ni en qué tiempo vive por los recuerdos de esos calores. Voy acabando "Un amor", novela de una familia un tanto rara. "Patria" no me la voy a leer pues cuenta cosas que ya sabemos de tiempo ha y además, la considero muy deprimente, como la historia reciente de esa región a que alude.

Hoy no he ido andar por ese calor que hace. Greta Grunberg (o como se escriba) puede ser una persona controvertida, rara, manipulada, pero no le falta razón por los hechos que vivimos (olas de calor, inviernos que no son inviernos, aguaceros extraordinarios, seca toda la tierra que nos alberga por lo menos en la cuenca mediterránea).

Me acuerdo cuando la profesora de Historia nos hacía analizar climogramas y la pluviosidad de los mismos. En España se dan cuatro climas: continental, cantábrico, atlántico y mediterráneo. Yo diría que pronto se añadirá el desértico, si no está funcionando ya.

La Humanidad tiene el poder de transformar el mundo (ya lo hizo dos veces: neolítico y revolución industrial) pero no sé si podrá revertir este asunto del calentamiento del planeta porque cada vez somos más caprichosos, más guarros y más insolidarios con el Tercer Mundo a pesar de todas las oenegés que hay por él. Si fuéramos justos, imitaríamos en lo que pudiéramos a Gandhi: ropa hecha por él mismo, no obediencia a poderes arbitrarios y no consumir productos manufacturados en Occidente.

sábado, 10 de octubre de 2020

 En el "ABC" de hoy sale una entrevista a Alicia Giménez Barlett, que nació en Almansa, provincia de Albacete. La protagonista de todas sus novelas es Petra Delicado, que en la última novela que ha escrito, no resuelve ningún crimen, sino que la autora se dedica a explicar el pasado del personaje. Barlett es filóloga, como yo, y dice: "Antes éramos 4 gatos en la novela negra y, de repente, han surgido colonias. Eso hace que la calidad sea menor."

Yo no leo novelas negras. Bastante novela negra tengo yo encima con los especímenes que me rodean. El caso es que leí algo de un tal Lozano y no me gustó porque era la historia de una venganza y el vengador lo que hace es poner en el asiento del coche de la víctima no sé qué cosa radioactiva pero no me enteré de nada del enredo. El detective se llamaba Bevilaqua o algo así y ya digo que no me gustó. También leí "La dama del lago" de Chandler y tampoco me gustó porque no me enteré de la trama. No soy bueno con esto de las coartadas y gilipolleces de esas.

El caso es que a mí me gustan las novelas psicológicas o de gente que se supera o se transforma pero dentro de una normalidad. Sin cadáveres emparedados o comidos de grajos.

Tengo que volver a comentar poemas de la generación del 36 al 75 y tengo también que leerme ese libro para comprar otro en la librería. Ya digo que a mí me parece que el día que nos libremos del virus será cuando abran las bibliotecas y se puedan hojear los libros, elegirlos y cogerlos prestados. En las librerías no hay tanta variedad y, a veces compro libros que son un aburrimiento.


 Aún me quedan unas 100 páginas de "Un amor" de Alejandro Palomas, premio Nadal 2018. Cuando la lea entera, escribiré una reseña. Ahora, casi todos los días compro el periódico y me sirve para no fumar mientras lo leo. Compro "El País" y "ABC" para contrastar un periódico afín al poder y otro, en contra. No me gusta "El Mundo". Redactan muy mal. Aún no he comprado "La Razón".

El PSOE domina las televisiones (RTVE, sexta, cuatro, antena 3) y ahí está la SER para echarle un cable cuando precise.

En prensa hay 3 periódicos contrarios al poder y uno afín, de gran prestigio.

La vida pasa como las uvas al sol, como las olas de mar, una tras otra, como el sol que alumbra rayos y rayos, como el perro que anda y anda y no para, como los niños que juegan y juegan casi inconscientes de que juegan. La vida pasa.

domingo, 4 de octubre de 2020

 Este domingo hemos ido a pasear Paco y yo. A mí me gusta pasear a Las Rozas pero hoy hemos dado gusto a Paco paseando por la ciudad. Hemos recorrido vías principales de la misma y lo que hemos visto a mí me ha deprimido bastante. Ni un alma. Coches sí que pasaban de vez en cuando pero solo hemos visto a dos parejas de ancianos: una que hablaba inglés mientras el anciano se agarraba a un andador y otra en la avenida donde generalmente pasea gente a esa hora. También hemos visto a un joven montado en un patinete y a una familia de cuatro miembros. Luego, en el "Montaditos" había chicos montando cierta algarabía pero ya se marchaban. La Gran Vía majariega estaba deslustrada, fría y deprimente.

Hay un confinamiento oficioso ( o como se diga) de la gente que pasa de salir a pasear por lo menos los domingos. Ayer sábado también anduvimos un poco por ahí y no vimos nada de gente.

Los políticos no se entienden, ordenan cosas que la gente no entiende y ante la duda, la gente pasa de salir de casa.

Yo lo que digo es que a qué se dedica el gobierno: crea problemas, como decía Groucho Marx y luego que los resuelvan otros o se quedan sin resolver para los siglos de los siglos. Vaya gobierno más maniqueo y populista.

viernes, 2 de octubre de 2020

Cuando a uno le rondan follones en la cabeza, cuando está sucio de espíritu o una preocupación le ronda la mente, quizás la solución sea irse a dar un paseo largo por entre troncos añosos de árboles y arbustos que muestran una quietud que a lo mejor se pega a ese malestar que uno tiene y le ayuden a desquitarse del mismo.

Los peripatéticos eran los que arreglaban problemas matemáticos y morales andando por el claustro, rodeados por las estoas o columnas.

Debemos volvernos peripatéticos algunas veces, solos o en compañía para que al andar y al andar nos ayude a que las endorfinas que vamos produciendo en el cerebro nos ayuden a tomar otro vistazo a la preocupación que nos atenaza o a los follones que se enredan en nuestra cabeza sin poderlos dar portazo.

El andar va haciendo que el cuerpo mande un mensaje a la mente: dale vueltas a esa debilidad, a esa obsesión pero con la calma que se va imprimiendo con los pasos que vas dando. Vas viendo otras personas también, semejantes cuyo semblante te dé un pista y te muestren una guía sobre lo que te sucede a ti. Métete en ese bar después de haber andado lo suficiente. Bebe lentamente un líquido benefactor, piensa, piensa, piensa que no eres tú el único que tiene problemas, que al venir hasta aquí el problema que tenías es más llevadero, más melifluo.

Luego, llegas a casa, una duchita y en pijama, todo se ve más relajado, más hacedero, más al alcance de la mano.