domingo, 11 de diciembre de 2022

Unos que no te hacen caso, ¿por qué vas a hacer caso tú a ellos? Reine la indiferencia, pues. La verdad es que la vida a veces nos lleva por derroteros impensables para nosotros, los humanos que habitamos la Tierra. Pero debemos ser flexibles y valientes para aceptar lo que venga a nuestras vidas y no decirles que no. Por ejemplo, a mí ha venido una novelista a mi vida, no le voy a decir que no, siendo ella guapa y que le gusten los libros. ¡¡¡Una novelista!!! Una novelista que sí ha publicado y además, trabaja de periodista para un periódico nacional. Un maravilla de mujer.

La suegra que se mete en todo recibe la tercera parte de los palos destinados a la mujer.


sábado, 10 de diciembre de 2022

La clave de la selección de Luis Enrique es la posesión. Pero nada más. El partido contra Costa Rica fue un espejismo en la niebla espesa de los jugadores españoles. Mucha posesión horizontal y vertical (a jugar con el portero numerosas veces que le ponían en un brete). El derviche tourné que gira sobre la espina dorsal. Y gira y gira el balón y en cada partido, tres tiros a puerta o ni eso. Una mierda, un absurdo, el antifútbol, como digo yo. O no jugar ni a la taba o no saber a qué se juega. La portería contraria al equipo español ni se inmuta en los partidos porque solo se sabe dar vueltas al balón en el centro de campo. Enrique, váyase. Y se ha ido. Ahora, que le fiche el Atleti por cuatro perras. Y más derviche tourné que gire en el Wanda. No he visto otra cosa más absurda en mi vida. Encima dice el entrenador que los jugadores han hecho el cien por cien de lo que él les ha mandado. ¿Y qué les has mandado? ¿Que no tiren a puerta no sea que metan gol?

viernes, 9 de diciembre de 2022

A lo  mejor, los que confían en la política son los que no creen en otras instancias que también pueden ofrecer esperanza y certezas, como la amistad, la religión, la familia, etc. La vida es muy compleja para reducir su solución a la política. La política no lo abarca todo, qué va, se queda en la periferia de mis creencias.

Llueve muy menudo pero llueve y ya va llegando la nochebuena. Es lo que hay. Mi padre ya me ha dicho que ya no tiene ilusión por la navidad y yo también la pierdo poco a poco. Una cena con miembros a los que ves poco en el año no tiene sentido, pero me duele que sea así. Lo malo es que es así. No tengo ya nada especial en los bolsillos que me haga sentir estas fiestas como la reunión de un familia. Pero es así. Que no vaya a peor.

El arte consiste en lo difícil, que no en lo fácil.

Es verdad. Lo bonito y lo estético quizás resida en lo artificial, pero no siempre.

El otro día, entré a comprar en un librería. Había un panel en el que había muchos libros sobre política. No vi bien el panel de las novelas, que estaba en un flanco de la librería, a la izquierda, no muy bien visible. Total, que compro un libro de Almudena Grandes, ya fallecida. Son los artículos que escribía para El País. Los he estado leyendo someramente, sin entrar en el detalle. Hablan los artículos del periodo de mandato de Rajoy. El libro se titula "La herida perpetua": El problema de España y la regeneración del presente. Lo primero que me llama la atención en este libro es la fe que tiene la autora en la política. Dice que es la que resuelve injusticias, la que sirve al ciudadano y otros encargos más que a mí no me cuadran. Grandes está enterada de todos los aspectos de la política de Rajoy y los critica fieramente. No ve ni un gramo de bonanza en la derecha pero sí ve muy positivamente a toda la izquierda. Y en eso se basan estos artículos. Pero yo no soy muy político ya, se me pasó la etapa de mi vida de analizar la política española. Yo no creo que la política sea tan buena, como Grandes y no creo que la izquierda tenga toda la razón en política. Ni la derecha tampoco. Yo creo en las personas concretas, no en la política en mayúsculas ni en minúsculas.

El mundo resulta demasiado estrecho para los que se odian.

A lo mejor es exagerar. Lo mejor es no odiar a nadie y olvidar agravios.


lunes, 5 de diciembre de 2022

Estos días, aunque nos vendan lo contrario, no son muy felices para la gente. La sociedad está montada así, con crueldad para los viejos y los que no entienden este mundo. Pero bueno. Eso sucede con todas las fiestas, que, mientras unos disfrutan de ellas, otros las maldicen. Nunca llueve a gusto de todos, nunca algo que sucede es lo mismo para unos que para otros. No tiene el mismo significado la Navidad para una familia estándar, donde todo es alegría, que para una familia ya casi deshecha. Y es que todo esto que se monta alrededor de la Navidad es un puro mercado para que compremos. El capitalismo lo abarca todo y todo lo encubre, esa lágrima que surge de no se sabe dónde.

A quien duele la muela, la eche fuera.

La muela como metáfora de todo mal que nos pasa. 

Un día, por estas fechas, otro año, estaba yo tan aburrido y harto de vivir, que me inventé una historia por escrito. La historia no es muy buena técnicamente hablando, pero me salió del alma y ahí está escrita. Va de un mundo mejor, donde no existe la muerte, sino el placer de todo tipo. Es una historia futurista, inexistente y religiosa. Es una reflexión más que una historia. La imprimí y la leí y ahí estará rondando por la casa. Hoy hace frío y llueve. Mi padre habla con muchos refranes, que es una forma de expresarse no muy precisa. Hoy tengo un caldo gallego en el perol y ya he ido a comprar pan. Comeré y me echaré la siesta y escribiré. La lluvia inusual ya para nosotros, nos tiene encerrados en casa.

Dios y el mundo no pueden andar juntos.

Hay unas leyes humanas y otras divinas y no coinciden.

 

 Hoy llueve. A poco que llueva, como ya no estamos acostumbrados, la gente se queda en casa y digo yo que se come una lata de judías y sanseacabó. Para eso precisamente están las latas de judías. No sé qué pasa últimamente que no oigo más que voces en el desierto de gente mayor a los que no van a ver los nietos, ya mayores. Mi padre me cuenta que, un viudo que conoce, se pone de frente a un cuadro de su mujer y ruega por otro día en la Tierra y que, si Dios le lleva, mejor, pues eso significará que ya estará con ella en el Cielo o en lo que haya después de la muerte. Esta historia me ha llenado de emoción porque todos nos quedaremos solos de viejos. O esa es la tendencia. ¿Por qué los viejos se quedan solos? ¿No es cruel dejarlos solos? Pues esa crueldad que ahora aplicamos con los mayores nos la aplicarán a nosotros cuando lo seamos.


El diente y el amigo, súfrelos en el dolor y en el vicio.

Los amigos están para eso: para lo bueno y para lo malo.