viernes, 7 de noviembre de 2025

 Parece que me voy animando mientras escribo estos textos, parece que se me centra la cabeza explicando la situación política de nuestros días. Y es que vaya nación que se nos va quedando. Con imputados por todos los sitios, acusados de ladrones, de malhechores, de sinvergüenzas, de gente de ínfima laya. Y no sé hasta cuándo aguantaremos este carrusel de deformes comportamientos. Ya estamos hartos de los mismos nombres todos los días. No hace falta ni mencionarlos. Nos tienen la sesera agobiada, todos los días de juzgado en juzgado. Y audios. Y sobres. Y señoritas. Que se vayan todos a la mierda, por favor. Que los lleven a una isla y los dejen allí durante cien años de soledad. Que no los volvamos a ver en el telediario. Que se acabe esta tortura maldita de unos y de otros. Ojalá sz saque 30 diputados y luego, desaparezca el psoe.

 Agárrate a tu negocio y no lo sueltes. Es como el taxi de mi padre en tiempos de González y su cueva de Alí Babá: a mí me daba por pensar que el taxi de mi padre sostenía a cuatro o cinco parados. Luego, las pensiones se vinieron abajo. Ahora hay otra cueva de Alí Babá. Todos roban. La miseria se extiende ya que la vivienda está por las nubes. No se puede pagar todo, así que la gente va a las colas del hambre, esas que no salen en la televisión. Estamos, más o menos, como en los últimos días del gobierno socialista de González. La historia se repite. Pero este gobierno ya va dando coletazos sin sentido, golpes absurdos, palos de ciego. ¿Habrá elecciones en navidad? No lo descartemos.

 Hay un filósofo muy de moda hoy que se llama Han o Hang de apellido que dice que hay que vivir la vida lentamente, que no debemos pensar tanto en el trabajo, que debe haber "más fiesta y más siesta". Yo creo que estas navidades vendrán con poca cantidad de turrón, por decirlo así. Resulta que en España hay el 40 % de la población en riesgo de exclusión social; o sea, casi en la miseria. Con ese dato, ¿qué especie de navidad se quiere celebrar? También leí hace unos días que en España se cierran 1000 tiendas al día. No sé si es una exageración pero es muy posible ya que los impuestos locos de este gobierno cierran toda posibilidad de negocio. Aquí por Majadahonda no se nota mucho ni la miseria ni el cierre de tiendas. Pero la vida se ha puesto carísima, invivible, terca como una mula. Y el gobierno fantasma este que no se va.

 Como un delantero centro que no mete goles, como un huerto que no da tomates, así estoy yo con respecto a este blog. Y encima, me he levantado más triste que un torero, como dice la canción de Sabina. Espero que, a lo largo del día, me vaya entusiasmando con algún aspecto que ofrezca el viernes porque si no, mi cara larga está asegurada para todo el día. Será la enfermedad o los medicamentos que me tienen aplanado. No sé. El caso es que no hago más que mirar a esa niña que anda en bicicleta y a ese señor que no hace más que rascarse la cabeza. Y no se me ocurre nada. Lo mejor, hacer ejercicio esta tarde para que fluyan las endorfinas por el cerebro y sentirme así mejor.


jueves, 6 de noviembre de 2025

 Si ahora salgo por la calle, da la sensación de que madrugo. No hay gente, quizás sea por eso. Cuando más ambiente hay es el sábado, que viene gente de fuera a comprar al mercadillo, pero un día como hoy, escasea la ciudadanía. Compro el periódico y lo traigo a leer a casa. Todo hablará de la corrupción, me imagino. El paseo que me doy hasta el quiosco es revelador de la poca capacidad de compra que tiene el ciudadano medio. Los supermercados están a medio gas. Hay un Alcampo liderado por una familia de sudamericanos. Yo no he visto gente con tanta moral. En verano, estaban horas solos mirando al móvil. No entraba nadie. Ahora no sé. Echaré un vistazo cuando pase por la puerta.

Nacidos en el siglo XIX están los poetas Gustavo Adolfo Bécquer, Juan Ramón Jiménez y Rosalía de Castro. Estos son fundamentales para la poesía y lengua española porque transmitieron asuntos nuevos para la creación poética. De novelistas tenemos a Armando Palacio Valdés con su "El sabor de la tierruca" y "Peñas arriba", todos de tema costumbrista sobre Santander. Tenemos de periodista de periodistas, a Larra, con sus artículos inmemoriales. Luego tenemos a Benito Pérez Galdós con su obra monumental, entre la que destaca "Fortunata y Jacinta", de amor prohibido, de maternidad rota, de locura y de pasión. Y otras muchas novelas de las que recuerdo "El doctor Centeno". Luego recuerdo una obra maestra, "Pepita Jiménez" de Valera, de un amor prohibido también.

miércoles, 5 de noviembre de 2025

 En el instituto, y luego, más adelante, te hacían estudiar el siglo XVIII. Y del siglo dieciocho, salían estos autores: Jovellanos y sus títulos burocráticos sobre la nación como "La ley de reforma agraria". Luego, en una línea, explicaban que ese ministro escribió poesías y obras de teatro. Otro objeto de estudio era Moratín y "El sí de las niñas", que ponían como lectura. Muy bonita esa lectura sobre todo porque todo ocurre en un día. Luego venía Feijoo, un monje que escribió el "Teatro Crítico Universal" y se carteaba con todos los sabios de Europa. Y Cadalso y sus "Cartas marruecas". Y el Duque de Rivas con su "Don Álvaro o la fuerza del sino". Muy buena. Mucha acción.