viernes, 13 de julio de 2018

Ya está este nuevo gobiernito de mierda actuando como el de Zapatero: lo llamaban ingeniería social. El caso es meterse en la vida de los ciudadanos para comerles el coco a base de bien. Se meten en la educación para crear doctrina, se meten en lo sexual para regular las relaciones de hombre y mujer. A mí la Carmen Calvo me parece desde ya una payasa y una maquiavela de mierda. Luego, sacan a relucir la guerra civil. Luego, dan pábulo a un posible cambio de forma de estado en favor de la república. Da asco este gobierno que está de chiripa aupado por etarras e independentistas de mierda. Ya sé el camino que llevará este gobierno: habrá enfrentamiento civil de mucha gente contra él, habrá gasto para apoyar a la gente como los de Podemos y demás y habrá un deseo enorme de comer el coco a la gente por parte de este puto gobierno de ministras listillas que no son listillas sino que son sociolistas de la peor calaña. El tonto de Sánchez es de la misma calaña que Zp. Si no nos lleva a la ruina es por que no le va a dar tiempo. Ojalá le apeen del poder cuanto antes y si la gente le vota es que dará muestras de una estupidez propia de esta nación.

jueves, 12 de julio de 2018

La buena literatura es aquella que nos sorprende o nos inquieta de modo que pasamos la siguiente página y leemos. Si la acción se demora demasiado, nos aburrimos y leer nos produce aburrimiento. Una acción continuada y repetitiva en el tiempo, ha de llevarnos a una sorpresa que viene dada en ese propio mundo repetitivo y continuo del que estamos leyendo. La originalidad ha de partir de lo ordinario; la sorpresa ha de partir de lo normal. Estos días han servido para advertir en mis sentimientos una aceptación de mi vida ordinaria como algo de lo que de nada sirve quejarse y que hay que llevar como se pueda. Los sucesos extraordinarios no me pertenecen, no están para mí. La sucesión de horas en mi vida solo sirven para ir estudiando una carrera que es Psicología, para pasear por la tarde al pueblo de al lado y para charlar con algunos conocidos sin grandes pretensiones metafísicas o intelectuales. La vida es plana e insípida. Me alimento, echo una siesta, estudio, paseo y charlo. Así todos los días sin ninguna variación. Lejos están los días en los que, en un café de la ciudad, se enfrentaban dos posturas ideológicas representadas por dos insignes prohombres de la cultura y que acababan a paraguazos. Ya la gente habla por hablar y no disiente del otro por educación y no se pega por ideales o por pensar diferente. Valle Inclán perdió el brazo en una pelea. La gente ya no se pelea por ideas. Traga con todo.

lunes, 9 de julio de 2018

Esta primavera vi un hombre que trata con la naturaleza mojándose bajo la lluvia mientras señalaba unos cormoranes en un río desbordado por las lluvias. Lo vi por la tele y me llenó de emoción. Yo también estaba un poco desbordado por los acontecimientos últimos. Era marzo. Ahora, en verano, esas aguas bajarán más mansas y tranquilas. Mi vida también se ha amansado bastante, se ha quedado en el sosiego del calor que trae el sol cada mañana y lo reparte durante el día. Por la noche huele a pescado frito, a niño sudoroso e inquieto. Las luces se van apagando muy tenuemente y alguien dice un adiós no definitivo. Las mujeres quieren hablar de lo que les sucede y salen al frescor de la noche y enhebran un discursito breve que dura un tiempo. Un niño solicita a su mamá y le dice que suba. Las piscinas reposan su azul transparente contra el cielo que se va volviendo negro y suenan como desgarros pequeñitos las vocecitas de las golondrinas que arañan las nubes y las vuelven de nácar. Los murciélagos iniciarán su recorrido en búsqueda del plancton aéreo y sus cuerpecitos sigilosos harán estremecerse un poco el aire de la noche que llega. Las camas están esperando nuestros cuerpos hasta que mañana el sol salga con la fuerza de un dios que siempre está. Y dejaremos atrás otro día que ha traído su poco de paz, su poco de hambre satisfecha y su trocito de angustia porque se va como se irán otros días.

domingo, 8 de julio de 2018

Me levanto a las 7:10 para acompañar a mi hermano a un análisis de sangre. Ayer, paseando, empecé a pensar qué haría si me quitaran la pensión: estudiaría una oposición a bibliotecario y me pondría a buscar editoriales para mis novelas. Desde luego, no me quedaría parado. Pensé en el colchón económico que tengo porque he sabido ahorrar. En el documento en el que se me adjudicaba la pensión se explicita que si el Estado no puede darme esa pensión, no me la da. La pensión no es un derecho. Es como el derecho a vivienda: hay que comprársela. Otra cosa es que la vivienda se ponga por las nubes y luego haya desahucios y cosas de esas, que es una jodienda. Por cierto, ya ha dejado de haber jubilados que se quejen de la pensión: es lo que pasa con los gobiernos socialistas: nadie se queja. Los gobiernos socialistas engrasan bien la maquinaria electoral: esto es, dan subsidios y dinero a toda la gente. La gente los vota. Los obreros, estudiantes y demás viven bien durante un tiempo hasta que se acaba el dinero. Se crea paro, inseguridad económica y hay derroche. Total: la ruina económica hasta que viene la derecha y vuelve a resurgir la economía. Se los tacha de corruptos y de franquistas. Se les echa. Vuelve la izquierdona a gastar y así. El ciclo político español es así. No hay vuelta de hoja.
La vida es como una caja de bombones pero hay cosas ya muy previsibles en la vida porque se repiten.
Del 3 al 7 de septiembre me examino. Este verano será de estudio y estudiar será una motivación que no tuvieron otros veranos. Hoy me he levantado con ánimo. Quizás haya sido el descanso o el sueño que he tenido (que no recuerdo) el que me haya hecho sentirme bien ahora por la mañana. Me doy cuenta de que hay gente que va metiendo los hocicos en todos los sitios hasta conseguir lo que quieren. Piden y piden y piden hasta que les dan lo que han solicitado con insistencia. Lo digo por un tipo que conozco que va a lograr que le publiquen su novela. Sería una sorpresa que ese tipo ganara dinero con esa novela o incluso que se hiciera rico. Me consta que se ha esforzado mucho para escribir dicha novela. Hay gente a la que la suerte le sonríe aunque sean unos patanes. Yo cobro una pensión sustanciosa a la que no puedo renunciar para publicar mis novelas que no sé que resultado tendrán. No me puedo arriesgar. El sí puede pues cobra una pensión mínima. Sería divertido ver cómo este tipo ególatra y cansino se convierte en un escritor de éxito. Y sería desolador ver cómo mis novelas no tienen salida por miedo a perderlo todo.
Pero así está la ley para los pensionistas que tenemos para publicar y no podemos hacerlo.
Seguiré escribiendo después de examinarme aunque sea solo por hobby. Y cuando esté publicada la novela de este menda a lo mejor la leo para ver qué nivel literario ha alcanzado. Hoy en día se publican hasta las memorias de un niño chico.

viernes, 6 de julio de 2018

El clima nos ha dado un respiro de unos siete u ocho días en que hemos podido salir a la calle sin riesgo de achicharrarnos y hemos podido estar en casa sin el rollo del aire acondicionado. Yo brindo por ello y porque continúe así durante todo el tiempo posible. He estado muy tranquilo estos días después de haber discutido con Paco por unos asuntos en los que creo que él me ha despreciado un poco con su actitud chulesca y yo he reaccionado de modo muy brusco, insultándole. Pero todo ha vuelto a su cauce. Creo que el calor que estaba haciendo también ha influido en esa bronca que hemos tenido. He ido a ver a mi amigo Antonio, que me habló de un señor portugués muy sabio. Hemos ido al pueblo a comprobar que el pueblo tiene muy poco gas, está como muerto. He decidido no preocuparme más por el asunto de la publicación de mis obras ya que es imposible, con la ley que hay, publicarlas sin que me quiten la pensión. Escribiré después de examinarme de Psicología y también empezaré a leer alguna novela buena. Me dijo Antonio que yo podría disfrutar de conocer España, pues tengo dinero y tiempo pero a mí no me ha picado el gusanillo de los viajes y yo solo no haría ningún viaje y además no conduzco. Pero habría que ir viendo si pudiera hacer algún viaje de fin de semana que no me trajera muchos inconvenientes. Quizás iría a ver Sevilla.
En fin, julio va pasando sin mucho calor y es de agradecer. Ojalá este verano continúe por estos derroteros y llegue agosto y nos tengamos que arropar.

El sabor de la vida es insípido a veces pero lo mejor es que no amargue.

domingo, 1 de julio de 2018

Hay días en que la mente reposa y no dice nada, está muy callada ahí dentro, como si no interviniera en nada de tu vida. No se hace reproches, no piensa en resignaciones torpes, no duda de la existencia, no envidia a los demás, no desea nada porque está a gusto metida allí en tu cráneo como si discurriera o fluyera como la brisa de la tarde fluye, tranquila y reconciliadora.
Hay días en que su tarde parece decir que todo es perfecto porque la mente está tranquila, no rebulle maldades en contra de la persona que posee esa mente sino que la persona y su mente forman un conjunto armonioso, una unidad lúcida de silencio sosegado.
Hay días en que un paseo ya llena de felicidad todo el ancho mundo que no has visto en tu vida pero que tu mente te dice que no merece la pena ver, que se está muy a gusto así, el pequeño recorrido de tu vida danzando muy suavemente delante de ti, cantando una canción inaudible que dice: qué tranquilidad.
Y como la mente no dice nada, uno está a gusto con la vida porque las ideas de insatisfacción han cedido a un nirvana deseado que no se sabe cómo ha llegado pero que uno desea que permanezca todo lo posible.
Y así va pasando la tarde sin saber cómo has vivido ese estado de tu mente que tanto bien te ha reportado cuando tu mente suele estar en contra de ti continuamente sin dejar de pensar negativamente acerca de tus circunstancias que quizás sean tristes o no satisfactorias pero si tu mente no se da cuenta o pasa de largo sobre esas circunstancias, como ayer por la tarde, eres muy feliz porque tu mente está en reposo como una leve mariposa o como una planta que flota sobre un estanque.

La vida te sorprende cuando tu mente se queda quieta y tranquila.