miércoles, 30 de mayo de 2018

Ya vino la puta política a estropearlo todo. En Italia no les han dejado los de Bruselas que ese gobierno de antieuropeístas sacasen  a ese país del euro. En España, un líder de chicha y nabo plantea una moción de censura. El caso es que todo cambie para ver quién se beneficia de ello. Oí en la SER, una cadena que siempre está deseando cambios mientras no estén los socialistas en el poder, que la política es cambio. Pues yo no pienso eso. Yo, en mi vida y en la política deseo estabilidad y buen gobierno. ¿Es que nos creemos que Sánchez sabrá gobernar nada? Desde el no es no, no ha sabido hacer nada en términos políticos. Es un patán que ha dimitido, luego ha vuelto al "poder" político pero no ha ganado nada más que unas primarias en su propio partido. Le oyes hablar y un día dice aquello de las plurinacionalidades, que no sé de dónde lo habrá sacado; otro día sueña con los federalismos. Eso, cambios para no hacer nada que redunde en beneficio de los españoles, solo de la visión tan rara que tiene él de España. Como le llama Federico Jiménez Losantos: el pluribobo. ¿Alguien cree que este es mejor que Rajoy? ¿Alguien sabe qué habrá ofrecido a los que voten sí a la moción el jueves? ¿Alguien cree en este gobierno monstruo que no va a durar dos días?

martes, 29 de mayo de 2018

Me levanto sin ganas de hacer nada. Me visto sin ilusión. Desayuno. Leo la prensa y leo algo de Ingard Bergman en las noticias de El País, que tenía depresiones. Escribo esto. No estoy centrado en mi vida, no me gusta mi vida. No creo que una mujer solucionara nada, sino que lo volvería todo más difícil. Lo que pasa es que mi modo de vida no me satisface, no me llena el alma.
Quizás es que me aproximo a los cincuenta. No lo sé, pero me siento sin ganas de nada, como si todo lo que hago fuera impuesto.
Solo me gustan las tardes y las noches oyendo la radio tumbado en la cama. No me gusta la gente, lo que habla la gente. No me gusta el fútbol. No me gusta tener que hacer la comida.
Tengo que salir a la calle, comprar en el supermercado pero no tengo ganas. Lo haré de modo mecánico, sin pensar.
Quiero fumarme un cigarro después de escribir esto y no tengo otra aspiración por ahora. Fumar me gusta, me relaja.
La vida es difícil otra vez pero ahora por mi culpa, por lo que tengo por dentro que no me deja vivir bien.

No entiendes la vida, no vives bien la vida, no sabes lo que es la vida: suele pasar.

lunes, 28 de mayo de 2018

El año pasado, el tiempo era muy muy predecible: días de azul intenso sin una nube que lo interrumpiera. Este mayo está siendo un poco atípico pues no hay un día azul y brillante sino tormentas inesperadas que te pueden caer por la mañana o por la tarde. Por esa circunstancia, yo he dejado de pasear a Las Rozas. Hoy mismo, si me hubiera decidido a ir al pueblo vecino me habría caído una lluvia torrencial en el camino. He estado estudiando los sistemas sensoriales y la filogenia del sistema nervioso central en los seres humanos, temas aburridos donde los haya. Dejar de pasear me ha supuesto romper una rutina, como el dejar de escribir y de leer, como la compra del periquito, que es otra rutina distinta y solo me concentro en el estudio de los sistemas humanos de contestación al medio ambiente. Por cierto, yo estoy contestando al medio ambiente de forma un tanto defectuosa pues no consigo adaptarme bien a esta soltería impuesta, a este reducido mundo que me rodea, a este tedio diario que solo se rompe algunas veces. A ver si viene alguna novedad poderosa que me saque de esta rutina machacona que hace que me sienta pobre de experiencias y huérfano de vida.

Si quieres emoción, no hagas lo de ayer.

Llevo tiempo sin leer ni escribir. El último libro que dejé sin acabar fue "La forja de un rebelde" de Arturo Barea. Estaba bien porque contaba historias que transcurrían en dos pueblos que me gustan, uno de ellos es Brunete, donde el protagonista tenía a su abuela. El otro pueblo es un pueblo vinícola creo que del sur de Madrid. No leo ni escribo porque he perdido la fe en la palabra. Las historias ya no me llaman la atención y solo estudio Psicología para examinarme el día 4 de Junio. Ya queda poco. He estado preocupándome del periquito, informándome de las enfermedades que pueda tener y leyendo historias en internet como la de aquel periquito que encontraron en la calle y llevaron al veterinario en tres ocasiones y luego le buscaron una periquita.
Mi periquito está aburrido porque no hay emoción en su vida. A lo mejor le compro una periquita para que esté más animado.
No le he domesticado aun y lo veo difícil porque no deja que yo le alimente con mi mano. Es muy tímido o asustadizo.
Le pongo el canto que sale en internet y se anima un poco pero la mayor parte del día se la tira subido en el barrote abatido.

martes, 22 de mayo de 2018

Ayer por la noche me salió una ampolla en el labio. Cuando me acosté, me dio dolor de pecho. Eran pruebas irrefutables de que fumo mucho. Por la noche, me desperté y pensé largo rato en dejar de fumar. Me he levantado a las seis y media de la mañana por la desazón. He estado oyendo "La Unión", con sus temas nuevos. He fumado tres cigarros hasta las ocho y media. Daré un paseo sin cigarros hasta Las Rozas y empezaré a apuntar los cigarros en una libreta otra vez. Tengo que bajar al paquete. Ahora me fumo paquete y medio.
Por lo demás, no hago gran cosa. He estado haciendo la declaración de la renta por internet.
La vida va como una cometa que vuela sin mucho viento, al azar y sin dirección, suavemente y sin mucho sentido.
Mi hermano me ha dicho que no busque novia. No lo haré.
Me gustaría estar hoy frente al mar y respirar la salinidad del aire de una playa. Me gustaría hacer kilómetros en coche hasta cansarme. Me gustaría bajar un río andando con una caña de pescar.
Me gustaría recorrer el camino Smith hasta que me cansara y volver y comer en Navacerrada.
No me gustaría volar en parapente. Eso no va conmigo.

Ríe, charla, camina, jode a ver si encuentras el sentido de la vida.


sábado, 19 de mayo de 2018

Hemos ido a cenar mi hermano y yo. Había en el restaurante una chica morena con una camisa grande de gran abertura central en el pecho. Dejaba insinuar unos pechos pequeños y se le veía la tira del sostén por el hombro. A mí me ha gustado que esa chica llevara camisa, una camisa azul con rayas blancas gruesas muy elegante. Me ha gustado que me mirara un poco mientras cenaba con un tipo que estaba de espaldas a mí. He imaginado que esa chica es moderna y culta pero quizás es mucho imaginar. Quizás es como todas, como dice la canción de Roy Orbison: everything you want, you get it. Lo que yo digo es que si las mujeres bonitas todo lo consiguen, ¿de quién lo consiguen? Aparte de eso, si una mujer bonita le quiere a uno de verdad, lo puede conseguir todo de uno. He leído en mi libro de Psicología que la causa de atracción física más fuerte entre dos personas es la belleza. Hablo de amor romántico. Pero, ¿no nos puede resultar atractiva una chica aunque sea un poco feúcha por otras razones? Está la razón de la semejanza y de la proximidad. Pero el verdadero problema de una relación es que perdure en el tiempo sin contratiempos fuertes que la hagan zozobrar hasta estados de odio o de falta de respeto. Si yo encuentro una chica hoy en día y me falta el respeto más de dos veces, adiós. Lo tengo muy claro. Mi hermano me ha dicho durante la cena que la mujer y la mortaja del cielo bajan. Espero que la que baje para mí tenga un pisito y nos lo montemos bien. Sin celos, con libertad personal y que tenga conversación más allá de problemas familiares y sinsentidos. Y que haya leído el Quijote.

jueves, 17 de mayo de 2018

De una serie de asociaciones mentales que he ido haciendo en la cama, pues tengo insomnio, he venido a dar en un libro de Unamuno que se titula "Del sentimiento trágico de la vida". A Unamuno se va y se vuelve, nunca se queda uno con él porque es rarísimo, de un pensamiento extraño e infeliz. El título del libro dice mucho. Yo lo leí hasta la página cuarenta o cincuenta y no entendí nada. Unamuno andaba siempre a vueltas con eso de tener que morirse, la fama, la inmortalidad, la razón y la fe sin darle respuesta adecuada a nada de todo ello. Fue socialista, republicano y luego apoyó a Franco para rechazarle después. Era un hombre que no tenía ideas fijas y la duda prendió tanto en él, que no se resolvió en vida con nada. Habló mucho de España y de lo español y europeo, de Castilla, de tantas cosas que no sabía ya de lo que escribía. Escribió nivolas, teatro y poesía. Escribió para su prole con ideas siempre las mismas: la existencia, la esencia, el otro, la identidad. Un rollo. Yo he leído sus nivolas. Son curiosas y  a mí me parecen un poco pueriles en su concepción. Un cura que no quiere ser cura; una cuñada que quiere ser madre sin parir; un personaje que se rebela contra el mismo Unamuno, su autor; Sandalio, el jugador de ajedrez, etc. Unamuno el raro, el que no se doblegaba a nada, el que no sabía quién era, el que no quería morir. El que murió del humo de una estufa.

El que mucho duda, mucho piensa.