miércoles, 27 de abril de 2022

He estado oyendo a algunos tipos sobre la guerra de Ucrania: he oído a Javier Nart, a Solana en la COPE y a otros que saben porque han estudiado guerras antiguas. Me he quedado con la copla de que Rusia ya va perdiendo la guerra. Los ucranianos luchan por su nación y su familia. Los soldados rusos son jovencitos que no saben por qué luchan. Rusia ya va perdiendo la guerra desde que no tomó Kiev y puso un gobierno a su gusto, un gobierno títere. Las dictaduras personales no son buenas: Putin es el único que decide y ha fallado el cálculo primero. Un poco eso nos está pasando con Sánchez en España: se está convirtiendo en un pequeño César. La excusa de Putin era lo de la OTAN pero lo ha podido resolver hablando con la UE y EEUU, no tomando esta decisión él solo de invadir un país. La invasión le ha salido rana. Además, por un cúmulo de circunstancias, el ejército ruso es un guiñapo, no funciona bien. Lo de la III guerra mundial es muy improbable: significaría la destrucción de medio mundo ya que en la guerra no se para a pensar consecuencias una vez empezada la escalada. Esta guerra parece que va a ser de desgaste hasta que:

1. Ucrania se rinda con condiciones.

2. Rusia se retire porque no tenga medios para llevar ya la guerra.


En todo caso, después de esta guerra, Rusia perderá peso internacional y pasará a depender totalmente de China y ya China sí que es un rival que puede asustar a EEUU.


Resulta que Vicente Vallés, el presentador del telediario de Antena3, escribió casi sin saber lo de Ucrania, un libro que iba de eso: de un espía ruso que se convierte en presidente de la nación y luego ataca a Ucrania. Por eso dicen que la realidad supera la ficción. Le preguntaron en la "sexta" cómo veía él esta guerra y dio unas explicaciones sabias, sin enredarse en circunloquios y yendo al grano. Me gustó mucho su intervención. Dicen que ahora el ejército ruso va a llevar a cabo un ataque masivo en el este de Ucrania y por otro lado, EEUU se gastará millones y millones en armar Ucrania. Vallés dijo que los generales estadounidenses, cuando EEUU era un coco invasor de países, le preguntaban a su presidente: ¿qué hay que hacer para que se considere que hemos ganado la guerra? Y Vallés dijo que los generales rusos le preguntan a Putin eso: qué es necesario hacer para que Rusia diga que ha ganado la guerra al exterior internacional. Y Ucrania también persigue una posición de ventaja para poder llevar a cabo una tregua o la paz. Es un juego como el ajedrez. Te puedes retirar antes de perder la partida pero con una retirada honrosa. El problema es que Rusia ha perdido mucha trascendencia internacional por lo que ha hecho y además, EEUU quiere derrotar a Rusia en lo militar y en lo económico. Rusia va perdiendo y Ucrania también. Nadie sabe cuándo se conformará Rusia o cuándo estará Ucrania en situación de pedir la paz. También habló Vallés de los espías y oligarcas que rodean a Putin. Son sus mejores amigos pero como el barco se llene de ratas, a lo mejor ya no lo serán tanto. Quizás, con anexionarse el Donbás y crear una frontera nueva con Ucrania, Rusia pueda decir que ha ganado.

sábado, 23 de abril de 2022

Los pájaros callan. Ya pasó la triste semana santa. Llueve en abril y hace el frío que no hizo en invierno. La calle vuelve a estar desierta. Mucha gente de la ciudad tiene un chalé en la sierra, tiene un chalé en la playa, más distante. El caso es que la ciudad se arruga como la cara de una vieja y solo quedan las aceras limpias y mondas como el hueso de un pollo. Es costumbre en esta ciudad, cuando caen cuatro gotas, quedarse la calle sin gente. Yo no he salido hoy a comprar el periódico ni he visto a mis padres. Ya los veré más adelante. Las penas con pan son menos, así que me voy a hacer un bocadillo de atún esta tarde noche y pronto me iré a acostar. Para poner una nota peculiar en este blog que escribo diré que Lope de Vega tuvo cuatro mujeres y a una la tuvo que raptar. Qué cosas pasaban en la antigüedad. Hoy hay un enamoramiento atroz pero del dinero, ese metal que no huele pero hace andar a la gente de cabeza. Qué pena de sociedad.

viernes, 22 de abril de 2022

 He estado leyendo uno de los temas de oposición que se titula más o menos "Los teatros nacionales de Inglaterra y Francia. Comparación con el teatro español". Primero, el tema habla de nuestro teatro modulado perfectamente por el "Fénix de los ingenios" que era Lope de Vega. Lope pensaba que había que dar gusto al vulgo y escribió "El arte nuevo de hacer comedias" donde pondrá un canon muy decisivo de cómo debían ser las comedias: tres actos, unidad de acción pero no unidad de tiempo ni de lugar. En el primer acto ya se introducía la acción. No había decorados, por medio de los diálogos de los personajes, el público se hacía una idea del lugar y tiempo de la acción. Lope escribió 400 comedias mientras que Shakespeare escribió 36. Es más hondo el dramaturgo inglés cuyo manantial artístico venía de la novela italiana y de la comedia de Plauto y Terencio. Antecesor de Shakespeare fue Marlowe que creó teatralmente el mito de Fausto. Por nuestra parte, Tirso de Molina creó el mito de Don Juan en "El burlador de Sevilla". La historia cruenta de Inglaterra dio mucha inspiración para tragedias: "Enrique IV, Ricardo III, etc. Todavía no he llegado al teatro nacional francés pero allí se encuentra el rey de las comedias Moliere y Racine como renovador de tragedias clásicas griegas y romanas.

lunes, 11 de abril de 2022

 Pausadamente, se acerca la una del mediodía. Hay mirlos que giran en el aire y se meten en el boscaje de los árboles a esconderse. La vida hoy está desganada, no ha comido muchas horas a la mañana y por eso, está hambrienta de comerse el tiempo que queda para la noche. Queda la tarde y el ocaso para vivirlos difícilmente. Un hombre solitario y viejo pasa por la acera, rompiendo brisas y vientos. La playa está lejos, muy lejos, demasiado lejos para los que han tenido que amanecer en tierra adentro. Los bares no dan mucho de beber, no hay a quién dar de beber hoy. La gente de hoy bebe el agua sencilla que sale del grifo y se conforma. El dolor de vivir hoy se siente con especial fuerza porque estamos más solos que de costumbre. La batalla está perdida para el que se ha levantado hoy en los aledaños de Madrid capital y ha visto que el cielo no trae la brisa marina hasta la ventana de la que viene, eso sí, un airecillo muy bonito y refrescante. Dice la canción: date gomina que no te despeine el airecillo de la libertad.

 Ya me he acabado un libro de los de la biblioteca. Corre una brisa muy buena por la ventana aunque dicen que mañana va a hacer malo. La vida se viste de un solo color para que la despreciemos un poco. La vida no es coqueta, es como una mujer recia y enojada que se pone delante de nosotros para hacernos ver que somos pequeños y torpes en la resolución del día que nos toca vivir. Pero, aún así, todo fluye esta mañana alimentada por los ruiditos breves que hacen los viandantes por la ciudad. El libro de la biblioteca hace ganar al bueno, al detective de turno que investiga un caso de odio y de emociones fuertes. La pena cae gota a gota, no de golpe, para que el daño sea menor. Ya la luz del mediodía nos alumbra. Alabado sea el sol que abre una puerta de esperanza a los pobres que habitamos la Tierra. A la una hay conversación en el parque. Iré y maltrataré solo de palabra a la mañana, a la tarde y a la noche que vienen con la soledad altiva de un mundo tranquilamente feroz como un lobo.

 A la una hay conversación en el parque de Colón. Acudimos unos cuantos a contarnos cómo ha ido el día, la mañana fea y oscura que ha pasado ante nosotros. La vida se arregla un poco para que todos podamos apreciar su belleza exterior. La pena es no poder haber ido a un castillo medieval a hacernos unas fotos con los amigos de siempre. Hay obra aquí al lado. Suenan las radiales y los trompazos a las paredes. Hay reforma. Estamos en el país de la reforma eterna. No sé cómo pasarán los siguientes días, espero que la sensación de aislamiento y soledad se mitigue, pero veo que cada mañana de esta semana santa va a ser difícil de digerir. Haré una lentejas mañana martes y así tenemos para el jueves y el miércoles quizás vayamos a comer de menú. El miércoles habrá otro arreón al acelerador y otra tanda de turistas se irán. Nos quedaremos aquí los de siempre, los pringados que, por una u otra causa, debemos quedarnos castigados sin postre ni plato principal.