lunes, 31 de mayo de 2021

Antes de ponerme a escribir, he leído un poco de "Cien años de soledad" y de "Don Quijote" y de "Fortunata y Jacinta". Luego, he escrito un poco de las tres novelas o relatos que estoy escribiendo a la vez. Pero esos tres libros consagrados por la historia de la literatura me han defraudado malamente y torpemente. Unas historias absurdas, de abuelos, de miembros de familias que tienen rencillas absurdas. O la locura de un señor que va por ahí proclamando su locura en discursos grotescos. Se salva un poco la novela del canario Galdós, pues hay una buena disección psicológica de los personajes, pero salen unos personajes que no hacen más que pensar y sentir cosas peregrinas. ¿Por qué estos autores han sido tan proclamados cuando lo que escriben es tedioso y aburrido? Luego, ya digo, me he puesto a escribir a la buena ventura mis relatos y he pasado media hora feliz inventando. Yo creo que la gente huye de estos tostones y hace bien. Pero también considero que tanto crimen y detective que se estilan en la literatura actual tampoco está muy bien que se diga.

sábado, 29 de mayo de 2021

 Se ha metido un calcetín y ha trabado la claraboya de la lavadora. Ha empezado a salir agua. Paco ha puesto una lavadora de 20 minutos a ver si se desatasca el calcetín. Puede que no sea nada. De todos modos, yo pago un seguro por la lavadora y tendríamos que llamar mañana lunes para que lo arreglaran. Por otro lado, ahora son las 7:30 de la mañana y estoy un poco adormilado y me confundo al escribir. Deben ser los efectos de las pastillas. Llevo unos días buenos, de dormir bien, aunque ha habido un día en que he pensado mucho en los hurones. Bueno. Ya queda menos para la boda de mi sobrino que es el viernes que viene. La verdad es que es un día raro para casarse pues la gente trabaja. La boda es a las 13:30. Después de 10 años conviviendo, se casan. Ojalá sean felices como lo son ahora. Me acuerdo de una chica del pueblo que me dijo: hacen muy buena pareja tu sobrino y su novia. Yo le dije que no sabía nada de eso. Harán buena pareja pero yo los veo cuatro veces al año, así que no me entero de nada.

jueves, 27 de mayo de 2021

 Sufro tensión por unas personas cercanas que se creen que pueden hacer lo que les dé la gana con los demás. Me he tomado una manzanilla y he leído historias para olvidar a esas personas. Esas personas son malhadadas, tristes, solitarias y modorras. Las tengo que sufrir o las he tenido que sufrir o su recuerdo me hace sufrir, me pone nervioso, que es de lo que sufro yo al ser enfermo mental. El diablo las confunda a esas personas y las lleve por la calle de la amargura más pronto que tarde. Son personas, ya digo, infames, trastornadas y se empecinan en hacer el mal e intentar dominar y manipular a los demás. Se creen que los demás somos tontos o no somos nada pero se van a encontrar con la horma de su zapato cuando se hagan viejos y nadie los quiera por sus malas acciones, su soberbia asquerosa y su mal vivir. Caerán en el descrédito, en su propia afición a la mentira y a la manipulación. Caerán víctimas de su mala folla, su mala influencia y el malestar que me han provocado a mí, a mi hermano y a toda la familia. Se creen que son superiores pero son personas insanas, sin diagnosticar. Lo van a pasar peor que yo en el futuro. Eso fijo.

miércoles, 26 de mayo de 2021

 Ahora hay verdaderos locos de las apps. Todo lo solucionan con una app. En vez de apelar a esos términos técnicos que no todo el mundo entiende, podrían apelar a la confianza, al respeto o a alguna virtud parecida que hubiera entre el que se comunica con alguien y ese alguien. Es más sano buscar aliados a los que podemos ver las caras que no tonterías que interfieren en la comunicación. Pongo un ejemplo: me parece que hay una app para saber en todo momento donde está un hijo. Ejemplos hay incontables, no solo ese. Hay apps para perseguir al virus que tanto nos ha azotado. ¿Y si en vez de aplicar esa app, confiamos en nuestro hijo, le damos educación de la buena o podemos confiar en que un contagiado sea responsable de lo que hace?. La app hace unas cosas, pero el vínculo que se establece entre dos personas va más allá de una app si a esas dos personas les conviene tener ese vínculo si los dos salen ganando. Antes, darse la mano valía: a eso me refiero. 

 Vivimos entre lobos humanos pero eso es culpa de la falta de educación, respeto y orden en la vida diaria de la gente. En Alemania dejan una bicicleta en la calle y nadie se la lleva. En Alemania, hace tiempo, dejaban la botella de la leche en las entradas de las casas hasta que llegaron los españoles. Con un presidente mentiroso y rabanero como el que tenemos, ¿para qué queremos más? Con una educación para tontos, donde se pasa con tres o cuatro suspensas, ¿para qué queremos más? La pillería y la picaresca está a la orden del día en España. Ya digo: si no hay respeto, educación y orden,  no hay manera de que algo salga bien. En Europa ya saben cómo las gastamos. Lo dijo un diputado: se gastan ustedes nuestro dinero en vino y mujeres. ¿Es mentira? Mira los ERE de Andalucía: florecían los puticlubs como las flores en mayo y la cocaína y las gambas para los del PSOE y para los de la UGT. Menuda mierda.

martes, 25 de mayo de 2021

 Ahora lo que importa es el turismo: que vengan los ingleses, estamos encantadísimos, como dijo el presidente Sánchez colgándose una medallita más (pobre medallita cuando ha estado ausente durante los días de pandemia últimos endosando la responsabilidad a las comunidades autónomas). Ya los aeropuertos, las carreteras, las costas y las montañas están llenitas de turistas. Que todos en el mundo seamos turistas. Parece que la filosofía de vida en la actualidad es el turismo. ¿Por qué no se incentiva la lectura en la gente? Y la educación, para que no haya violencia de género en el futuro, pues un hombre o mujer lectores son más tranquilos, más serenos y un turista siempre será un gilipollas haciéndose selfis allá donde vaya.

Estoy hasta los cojones de los turistas. Que haya más gente estudiando humanidades, estudiando física y química, matemáticas, lenguas muertas, latín y griego, historia del mundo contemporáneo, clásico y del siglo XIX, medicina, enfermería, etc., etc. etc. Pero para eso, hay que leer y leer cuesta. Ser turista es la gilipollez más grande del mundo y además, los turistas suelen ser muy, muy, muy gilipollas.

domingo, 23 de mayo de 2021

Como estamos en confinamiento y no se pueden pasar los confines de esta puta santa ciudad, he ido hasta donde pone Las Rozas en un cartel muy grande sobre un puente que delimita ambas poblaciones. No he pensado en gente miserable, aunque motivos tengo. He pensado solo en el camino y en el cigarrito que me iba a fumar al llegar al límite, al linde, al confín. Y me lo he fumado. Allí, donde suelo fumar cuando hago este recorrido, hay unas lilas que destilan olor cuando quieren y hay unos bancos de madera y hay una soledad especial hoy. No me he encontrado en el camino más que a un hombre gordito de pie en la marquesina de una parada de autobús y a una sudamericana sentada en esa marquesina. Luego a la vuelta, nada más que a un tonto con el patinete de rigor. Y algunos coches que pasaban. Yo creo que hoy va a haber un montón de gente en la carretera (atasco grande) pues mucha gente, mucha, se ha pirado y tiene que volver a trabajar. Les deseo una noche larga en el atasco por chulos y por domingueros. Y porque me da asco quedarme en Majadahonda y la gente se pire como si nada cuando estamos confinados. Luego, que si me ha entrado el covid. Pues te jodes.