miércoles, 8 de junio de 2022

La vida tiende (según Paco y mi prima Rosa) a que los familiares nos distanciemos. Ya no tenemos tiempo para ver a los padres, a los abuelos ni a los hijos. Por eso las conversaciones entre familiares ya no me gustan, no me ofrecen nada, ocultan más de lo que muestran y por eso no me gustan. La gente ya no es sincera. Yo soy sincero si digo que no me gusta hablar con mis familiares pero ellos son insinceros en cuanto ocultan. El otro día me encontré con un sobrino que dijo "bien" cuando le preguntas que tal estás. Veníamos paseando y yo me había enterado de un accidente de uno del pueblo en pleno casco urbano. Mi sobrino se sorprendió de que yo supiera de ese accidente. ¿Es que solo mi sobrino tiene derecho a saber cosas del pueblo? ¿Es suyo el pueblo donde yo nací? Además, habló de un tal Toño como si le conociera de toda la vida. A mí me dio la impresión de eso: que quieren ocultar información a mala leche. No creo que la relación con mis familiares vaya a mejorar. No dan datos, no se muestran sinceros y así, yo no quiero hablar con ellos. Solo lo necesario.

 Ahora leo libros de mi propia biblioteca: manuales de literatura, antiguas novelas, obras de la Edad Media y también la Biblia y El Quijote. He leído en el evangelio que nuestro patrón Santiago y su hermano Juan eran como el trueno, tenían mucha impulsividad. A mí no me gusta la gente impulsiva. Yo creo que no lo soy. Por las putadas que me han hecho los de mi propia familia podría haber saltado insultándolos o mandándolos a la mierda y no lo he hecho. Me he callado. Solo los he llamado ladrones por wasap, que es lo que son. Así que yo me aguanto y me callo. Pero dice un refrán: ten cuidado del enfado del bueno. Y es que tanto tiempo callado llega un momento que cualquier cosilla te enfurece. Yo me enfurecí el verano pasado y mi hermana dijo que no me pedía perdón porque eso no era nada. Eso fue una semana de depresión que me tiré en el pueblo. Pero bueno. Yo soy creyente. Quiere eso decir que creo en el cielo, en el infierno y en el purgatorio. Cuando mueran, pagarán sus ocultos delitos y pecados. Vaya que sí. A lo mejor no son conscientes del daño que han hecho pero Dios sí.

 Me he dejado un poco de barba, estoy empezando a leer el tema 50 de la oposición (El Quijote) y acabo de llegar de la biblioteca. Me he encontrado en ella con un viejo conocido que se llama Federico y es la persona más tóxica que conozco. Se ha hecho el encontradizo pues, ¿cómo sabía que estaba yo fuera de la biblioteca fumando un cigarro? Me ha espiado pues, para ver si le invitaba a una fanta. El otro día me encontré con mi sobrino y su pareja con el niño en Las Rozas. Yo andaba con ganas de andar y los dejé, no fuera que nos metiéramos en una conversación que a mí no me vale para nada. Me mola más andar que hablar últimamente. De hecho, cuando cene a eso de las 21 horas, me piraré a Las Rozas y vendré andando también y llegaré a casa de día pues hasta las 10 y media no anochece. La vida circula como la sangre por el cuerpo: a veces se incrusta en ella un corpúsculo extraño que entorpece la circulación pero contando con buenos médicos y medicinas, la cosa tiene arreglo.

Me he leído el tema de Calderón de la Barca y de Tirso de Molina. Son dos dramaturgos que crearon el teatro nacional junto a Lope de Vega. Tirso de Molina crea en "El condenado por desconfiado" una tesis teológica sobre la predestinación. Un eremita no se fía de que vaya a ir al cielo y por esa desconfianza se pierde y va al infierno. No hay que tentar a Dios, se deduce de la lectura de esa obra (o su representación). "El burlador de Sevilla" es el antecedente de "Don Juan" de Zorrilla, en el siglo XIX. Es el despiadado seductor al que no le importa el destino ni la dignidad de aquella que seduce. Es muy actual todo esto, además del tema del honor con la muertes y violaciones que se están dando en nuestra sociedad. Hay que respetar a las mujeres y no jugar con su futuro ni mucho menos con su vida y su sexualidad. Calderón tiene dos obras fundamentales: "La vida es sueño" que va del príncipe escondido pues un oráculo ha dicho que gobernará cruelmente. Pero es una honda reflexión sobre la vida que no es más que un sueño. "Sueña el rico en su riqueza, sueña el pobre en su pobreza, sueña el que a medrar empieza." "El alcalde de Zalamea" es otro hito en el teatro universal. Un alcalde que defiende la honradez de su hija, mancillada por un militar. Calderón sabía mucho de teología y lo demuestra en sus autos sacramentales, que trataban sobre la Eucaristía. Yo leí en su día "El gran teatro del mundo". Es muy buena.

martes, 7 de junio de 2022

 Una mujer de mucho ringorrango se sube al autobús llena de disgusto por compartir espacio con gente inferior a ella: no hay más que verlos, llevan cualquier cosa puesta, como pobretes que son. Yo visto de los mejores almacenes ingleses y este vestido que llevo de motivos veraniegos, en algodón puro, nada de licra ni de otros componentes sintéticos da mucho frescor. Mira ese chico: lleva una camiseta pasada de moda hace años. ¿Qué cuesta ir a la moda? La contaminación, la biodiversidad y el cambio climático depende de que estas hijas de puta e hijos de puta sigan la moda y tiren el dinero en ropa como si no hubiera que conservar el mundo más que comprar un prenda que hacen en la India niños pequeños que no pueden ir a la escuela para estos asquerosos que quieren presumir de chaquetón en invierno y camiseta de marca en verano. Una buena escoba espetá por culo a todos esos come mierdas que siguen la moda y se gastan en ropa mucho dinero por no llevar lo del año pasado y destruyendo el planeta. Muerte a los derrochadores.

lunes, 6 de junio de 2022

Después de pasarlo mal una semana y media con ansiedad, angustia y sentirme deprimido, Paco se ha ofrecido a llevarme a urgencias. Me han regulado los medicamentos para que no pase tanta ansiedad y depresión. En urgencias había un montón de personas aunque eran las 4:00, más o menos. Yo llevaba un tiempo envidiando a las personas que no tienen problemas mentales y además, deseaba morir por eso, por estar sufriendo algo que pocas personas sufren: angustia y depresión. La gente se pirra por comprarse un bañador en El Corte Inglés y ya, no se preocupa de nada más. Aunque no hay que desear el mal a nadie, yo desearía para ciertas personas que viven en un limbo como verdaderos gilipollas una pequeña angustia o depresión para que se dieran cuenta de lo mala que es la vida, de lo perro que lo pasa un enfermo mental y de los sufrimientos mentales que ni se imaginan. Espabilarían muchísimo. La gente pasa de los enfermos mentales hasta que les toca a ellos sufrir una depresión y notar cómo la mente se les desboca. 

jueves, 2 de junio de 2022

 La vida es muy perra. Esta forma de ser de la vida la conocemos muy bien los enfermos mentales. La angustia corroe la mente. No estamos bien en ningún sitio. La pena se nos cuela hasta los huesos, se nos seca la boca, nos sudan las manos, no entendemos nada. Me tumbo en la cama y pongo música, pero no es la solución. La casa esta sucia, se me viene encima. La vida es eso que ocurre por la mañana y sigue ocurriendo por la tarde y por la noche. El camino es el camino y en el camino se sufre. Yo lamento este día de hoy por haberme levantado ansioso, nervioso, tenso. Mi cuerpo es un muelle y mi alma no se ajusta a ese muelle loco que se contrae pero no se expande. Me estoy leyendo la vida de Tirso de Molina, que fue un dramaturgo entre Lope y Calderón. También Tirso de Molina es una plaza donde debe de ocurrir de todo. La pena me atenaza, la pena me tiene contra la pared, pero hay que vivir. A la tarde, quizás, se me vayan estos males que me torturan. Ojalá. Ojalá.