Hoy he cocinado una receta que no la había practicado antes. Se trata de cocer patatas y hacer un puré. Luego se fríe beicon, cebolla y repollo en tiras finas y se añade al puré. Ha salido muy rico. Como ha sobrado repollo, haré una receta de repollo y sardinas el próximo día a ver qué tal sale. La vida es como un repollo o como una col: tiene muchas capas que se van desprendiendo por el calor de la existencia, el dolor sufrido, etc. He leído este domingo un artículo sobre Clara Campoamor: dice que del dolor de la vida salen cosas buenas, salen cosas valiosas. Si estás en Santa Pola poniéndote como un gorrino, no sale nada, ni social, ni familiar ni amistoso. Yo ya sabía que esta señora luchó por los encarcelados para que su situación mejorase, luchó por una política más justa y luchó desde el dolor por las mujeres. Las feministas de hoy en día no la aclaman porque esta señora fue católica pero no por ello dejó de ser progresista y feminista. Las feministas de ahora luchan como en una guerra contra el hombre y eso las mata. Porque sepáis que sois siempre fascistas, xenófobos y racistas casi todos los que las oís.
martes, 17 de mayo de 2022
domingo, 15 de mayo de 2022
Los veranos llegan antes de tiempo y acaban también muy tarde. En un verano pueden pasar muchas cosas. Malas o buenas. Dolorosas o bienaventuradas. Graciosas o fúnebres. Lamentables o encomiables. Puede suceder en el verano lo mejor y lo peor, como en cualquier estación del año. Pero como los veranos duran tanto últimamente parece que todo va a pasar en el verano. Quizás yo no vaya al pueblo hasta después de las fiestas. Quizás no me vaya de vacaciones al mar ni un día de este estío que digo que se estira como el cabello de una adolescente. Ya se acabó la primavera antes del 20 de junio y ya está aquí el calor que empieza a las 9:00 de la mañana y ya se instala en el día con toda su crudeza hasta las 10:00 de la noche. Las primeras hojas de los árboles velan por dar al horizonte una pincelada verde de emoción breve, como si fuera a morir el azul desvaído en el cielo. Las personas ya andan con la ligereza de ropaje y trato por las calles inundadas de calor y sol. La gente es ese martillo que dice: qué calor de la mañana a la noche. La gente abruma con su cansancio, con su torpeza, con su incultura y con su desenvoltura al comer un helado.
Me he leído dos libros últimamente: "Seda", de Alessandro Baricco y "Por tierras del silencio", de Cristina Cerezales Laforet. Este último solo me ha interesado hasta la página 70 más o menos. "Seda" es un libro muy breve, brevísimo. Va de un señor de Francia que ante una peste que mata los gusanos de seda, va a Japón a por los gusanos para las hilanderías de su pueblo. Japón estaba al fin del mundo. Allí en Japón descubre a una muchacha de la que se enamora pero no llega a más: siempre regresa al pueblo. No tiene hijos. "Por tierras del silencio" va de unos peregrinos del camino de Santiago. Es un ejercicio un tanto aburrido de indagar en el interior de los personajes: todos tienen unas razones para hacer el camino y nos las va diciendo Laforet. Pero aburre porque no hay acción, solo interiorización en el alma de cuatro o cinco chicos que parece que no saben muy bien lo que quieren. También he sacado de la biblioteca "Los complejos y el inconsciente" de Carl Gustav Jung pero tiene la letra menudísima y es muy técnico. No había quién entendiera esas cuestiones psicológicas tan reconcentradas.
miércoles, 11 de mayo de 2022
Los ancianos nonagenarios dan problemas de vez en cuando. Los que estamos cerca de ellos, tratamos de solucionarlos si podemos y si no, acudimos a otras personas que tienen más ascendente sobre los ancianos nonagenarios para que puedan actuar. Paco y yo no contamos para nada a la vista de ese anciano que es mi padre. Mi padre solo hace caso a mi hermana. Mi madre sí se deja asesorar y no dice ni pío sobre las medidas que se toman sobre ella. El fin de semana pasado fue una muestra de los problemas que dan los ancianos: mi madre empezó a hablar incoherentemente, tenía una especie de demencia. Yo llamé a mi hermana. Mi hermana llamó a sanitarios. Los sanitarios dijeron que mi madre tenía infección de orina. Le dieron un antibiótico. El domingo por la noche ya pudo dormir bien. El sábado por la noche se la tiró prácticamente en vela, al igual que mi padre. Mi padre me reconvino por haber llamado a mi hermana. Todo es un sin sentido porque mi padre y mi hermana nos consideran como enfermos o gente que no puede actuar por su cuenta. Da igual.
martes, 10 de mayo de 2022
Ya llega el verano con mucha antelación, aunque dice el refrán: hasta el cuarenta de mayo... Yo estoy leyendo un libro que se llama "Seda", de Alessandro Baricco. Va de viajes y de huevos de gusanos. También estoy leyendo el tema de oposición "Modernismo y 98 como fenómeno histórico, social y estético". He sacado la conclusión de que la poesía de Rubén Darío fue un fenómeno lingüístico y literario como pocos: todos los poetas le reconocían como su maestro. Rubén renovó el lenguaje poético y el común con sus neologismos, con sus rimas y su métrica novedosas, con sus temas, también novedosas. Hay dos partes en su poesía. Una grandiosa de amor a la vida y otra más profunda, de introspección sobre la muerte y la angustia de vivir. Esta última se refleja en "Cantos de vida y esperanza" y la primera se manifiesta en "Prosas profanas". Un hacha, Rubén Darío. Yo le leído poco, no tengo sus obras. El tema de oposición sigue hablando de los miembros del 98; entre ellos, Azorín, que también revolucionó el lenguaje con sus arcaísmos, regionalismos, neologismos, etc. La novedad de Pío Baroja, Unamuno y Valle Inclán también se remarcan en este tema de oposición. Me ha gustado leerlo pues hay cosas que yo no sabía y era esto de que cada uno de estos miembros de estas corrientes modularon el idioma español para hacerle más rico y superior.
lunes, 2 de mayo de 2022
Hoy es un día raro: lunes y fiesta del dos de mayo. No todo el mundo se ha ido de puente. He estado con una vieja amiga. Me ha contado que ayer fue a Navacerrada y anduvo por el camino Smith. La vida se compara con la realidad y sale perdiendo porque en la realidad todo es feo mientras la vida pugna por salir adelante. He sacado de la biblioteca un libro breve, muy breve pero muy bueno: "Seda" de Alessandro Baricco. Ahora voy a comer. En la tele echan una del far west, aquel far west en el que el sheriff siempre se quedaba solo ante el peligro. La vieja amiga dice de ir a ver un día el teatro. Y también dice de ir a la sierra. La vieja amiga es buena persona, un poco loca, un poco rara. Paco ha estado charlando con dos amigos parlantes, a cada cual con más ganas de gastar saliva. Yo he ido con mi vieja amiga. La vida se golpea con la realidad como un moscón contra la ventana. Hay que abrir la ventana para que la vida/moscón salgan al dulce aire de la primavera.