Ya he escrito mis tres páginas diarias de una novelita que se titula "La tarde turbia". En esta novela, no pasa nada: ni muertos, ni asesinatos, ni nada. Solo pasan mis manos por el teclado al buen tun tun, sin cuestionarme si eso es literatura o no lo es; si eso de inventar a bote pronto es arte o no lo es; sin que yo pare de contar cosas que veo en internet, en los bares o en las putas aceras de las calles. Me acuerdo ahora de unas novelas que yo leí de Millás, que no tenían ni cabeza ni pies. "La tarde turbia" no tiene ni cabeza ni pies tampoco, lo mires por donde lo mires. Las canciones de Rosendo tampoco tienen mucho sentido, la verdad, pero son pegadizas y realistas, que es lo que tiene que tener una canción. En "La tarde turbia", los renglones se suceden porque sí, de uno en uno y así hasta completar unas 8o páginas, a 28 News Time Roman. Yo me río del arte, el arte ese de meter en una lata la mierda del artista y lograr venderla. Pero yo soy un gramático, de eso estate seguro y no escribo como un vulgar juntaletras, sino con el rigor de un escritor filólogo y gramático. Yo no vendo ni uno de mis libros pero a fe que mis libros están bien hechos, no como el hamparte ese que hay por todos los sitios y las novelas aburrimientos que venden en las librerías.
lunes, 8 de febrero de 2021
sábado, 6 de febrero de 2021
Parece que ha venido febrero lluvioso. Me gusta, me gusta. Ayer vi "El bosque animado", con el bandido Fendetestas y Marica da fame y Hermelinda la linda. Fendetestas quiere decir el que hiende las cabezas. Hendir es romper afiladamente. Es una película de José Luis Cuerda. Muy buena. Pasé un buen rato pero también malo pues el sueño de la razón produce monstruos, ya lo dejó dicho Goya.
Esta tarde noche he estado con los de la asociación "Tú decides". Lo he pasado bien aunque se haya hablado de política (Cifuentes la ladrona), el embaucador Iglesias, el chulito Sánchez, el tesorero Bárcenas, etc. , etc. Gentuza de la peor calaña. Son los que nos han gibernado y nos gibiernan, de gibar.
Pero bueno. He estado con un miembro femenino de la asociación que me ha hablado de su padre y de su madre, dos profesores petroleros y un montón de cosas más y de sus avistamientos de ovnis y de otras cosas paranormales más.
La asociación no tiene precio. Vas, te despejas un poco, te tomas un refresco, pagas y te vas y hasta la siguiente vez que nos veamos.
Que siga lloviendo es mi deseo. A ver si este febrero colma los manantiales, los sembrados y las cabezas huecas de la gente.
jueves, 4 de febrero de 2021
Yo creo que en España hay una generación de españoles y españolas que a día de hoy están rondando los 70 años que no saben tratar con su semejante ni saben dar su parecer ni saben los mínimos elementos culturales para tener una conversación válida. Esta generación vivió un par de décadas bajo la influencia nefasta del dictador y luego vivió la democracia y la movida y luego el despegue tecnológico. Y se ha quedado como arrollada por los acontecimientos y por una idea que les dieron sus padres de dominio sobre sus hijos y luego han vivido una libertad absurda que tampoco iba con ellos. O sea, que no han sabido a qué carta quedarse. No están formados, no saben de casi nada y lo malo de esta generación es que se cree muy lista para arreglar la vida a los demás y hacer favores por nadie pedidos.
Esta generación se la ve por la calle sin saber muy bien cómo vestir, cómo hablar, cómo comportarse, etc. Pero creen que es obligación suya meterse en la vida de los demás porque necesitan su ayuda. Y perjuran de la dictadura, pero es ya tan lejana que no saben ya qué decir.
martes, 2 de febrero de 2021
El otro día me gasté un dinero en comprar: filetes de gallo grande, una merluza hecha filetes y dos doradas grandes. Estas provisiones me durarán cuatro comidas. Las doradas me han valido para dos comidas. Hacía tiempo que no compraba tanto pescado. Lo he congelado. La merluza la voy a hacer al horno y los filetes de gallo los haré enharinados y fritos con mayonesa. Junto con una ensalada de aguacates o lechuga y cebolla, ya está la comida de los domingos. Entre semana, voy a hacer garbanzos con callos. Los callos no los preparo yo pues hace falta mucha paciencia y rigor; los compro hechos. Lo que sí hago es cocer los garbanzos. Para mí, las legumbres y las verduras son esenciales en la dieta que sigo. Mezclo repollo con garbanzos; mezclo judías blancas con patatas, lacón y acelgas; preparo muchas veces lentejas con verduras y chorizo y costillas de cerdo; en fin, comer bien exige paciencia en la cocina pero hay que tener paciencia con los productos y dejar que se cuezan bien y comerlos. He ido a hacerme unos análisis y todo me ha salido bien. ¿Será la dieta que llevo? Paco, sin embargo, tiene altas las transaminasas, que son unas grasas. Si alguien sabe algo de las TRANSAMINASAS, podría poner un comentario, por favor.
Carlos Sahagún: nació en Onil (Alicante) donde vivió hasta que se fue a Madrid a estudiar filología románica. Luego dio clases en Inglaterra, en Segovia, Barcelona, etc. Obtuvo premios poéticos. Sus temas son el paso del tiempo, la dorada infancia perdida y ciertos toques oníricos.
EN EL PRINCIPIO
En el principio, el agua
abrió todas las puertas, echó las campanas al vuelo,
subió a las torres de la paz-eran tiempos de paz-,
bajó a los hombros de mi profesor
-aquellos hombros suyos tan metafísicos,
tan doctrinales, tan
florecidos de libros de Aristóteles-,
bajó a sus hombros, no os engaño,
y saltó por su pecho como un pájaro vivo.
(...) Del poemario "Profecías del agua".
A lo largo del poema, se van refiriendo dos épocas: la de la infancia o la del pasado antes de la guerra en que todo era puro, todo estaba bien hecho (Jorge Guillén), era "inocente amarse desesperadamente" "Los niños se proclamaban hijos de la alegría, / hermanos de la yerba más verde". Así va cogiendo pedazos de naturaleza y de la sociedad que era libre y feliz (no sabemos si corresponde a la infancia del poeta o a un pasado antes de la guerra. Al final del poema dice: "cuando entraron los lobos, después, despacio, devorando, / el agua se hizo amiga de la sangre".
Me ha gustado mucho este poema, aunque es triste, por el valor que se le da al agua. El agua es protagonista del poema como un mensajero de la felicidad.
Y esto sigue: vamos ahora con Claudio Rodríguez. Nació en Zamora. Se quedó huérfano de padre pronto y tuvo que llevar la economía familiar. A los 18 años, ganó un importante premio de poesía. Era andarín: recorría muchos kilómetros andando. Vino a Madrid, donde le apoyaron Aleixandre y Dámaso. Estuvo en el extranjero dando clases. Murió a los 65 años.
Un profesor amigo mío, Fernando Yubero, había hecho una tesis sobre este poeta y decía que era un genio. Un poema suyo titulado "Alto jornal" cayó en una oposición a profesor que yo hice hace tiempo.
Como si nunca hubiera sido mía,
dad al aire mi voz y que en el aire
sea de todos y la sepan todos
igual que una mañana o una tarde.
Ni a la rama tan sólo abril acude
ni el agua espera sólo el estiaje.
¿Quién podría decir que es suyo el viento,
suya la luz, el canto de las aves
en el que esplende la estación, más cuando
llega la noche y en los chopos arde
tan peligrosamente retenida?
(...) Del libro de poesía "Don de la ebriedad"
Estos endecasílabos asonantados hablan de la naturaleza y del oficio del poeta que quiere ser universal (dad al aire mi voz). El canto de las aves arde peligrosamente ? (no lo entiendo) retenida. Por la noche no cantan los pájaros. Creo que el ruiseñor sí y el mirlo también pero no estoy muy seguro. No sé qué tiene de peligro que las aves retengan su canto por la noche. A lo largo del poema, habla el poeta de la primavera, de la flor efímera (ímpetu de entrega). Hay términos que me recuerdan a Jorge Guillén, el poeta del 27. Los dos últimos versos dicen así: qué sacrilegio este del cuerpo, este/de no poder ser hostia para darse. No sé si esta expresión pudiera ser ofensiva para la religión dominante en la época pero el poeta sabe decir cómo darse a los demás en voz poética o en cuerpo y alma a sus lectores o a
lunes, 1 de febrero de 2021
"El que muchas cosas prueba, en alguna acierta". "Más pena nos da la opinión del trabajo que el trabajo mismo". Estas dos sentencias las escribió Séneca hace un porrón de tiempo. La vida muestra que son acertadas. No en vano, Séneca es considerado como uno de los más importantes filósofos de la cultura occidental. Yo he probado ciertas cosas, no en el sentido gustativo sino en el intelectual y puede que alguna de esas cosas probadas salga buena. Otra verdad es que hacer una paella cuesta, pero más cuesta que te digan que es mala o buena. Una paella que hizo la pareja de mi sobrino a mi no me gustó y se lo dije pero lamento habérselo dicho o quizás no, pues no nos hemos vuelto a reunir tíos y sobrinos en otra reunión en que el silencio se hacía pesadísimo muchas más veces de lo normal. Porque, ¿qué tengo yo que decir a mis sobrinos? Nada. ¿Y ellos a mí? Nada. Entonces, ¿a qué una reunión? Pues para nada. En fin. Es mejor caer mal que haya otras reuniones absurdas. Yo, de mi natural, me gusta rodearme de gente que me quiera. Como todo el mundo, no de gente que ni piensa en mí ni me da el atendido después de todo un año.