domingo, 3 de julio de 2022

 Estoy haciendo tiempo con estos blogs porque me lo voy a pasar bien esta tarde en un lugar muy apetecible. Ya llevo 4 blogs. No sé si digo tonterías en mi blog, siempre está el apartado de comentarios para responder. Nadie lo hace. Bueno, pues que nadie lo haga. Ayer vi una película que se llama Nomadland.

Cuenta la historia de una mujer que malvive en una autocaravana. Es un rollo de película. No tiene trama.

En mi pueblo hay un tipo al que le llaman "pis" o "brus", según los casos. Es buena persona cuando no se pone nerviosa.

La vida va y viene y tiene en su interior respuestas para todo. Solo hay que saber escucharla.

Llevo unos días en que reniego un poco de mí mismo y de mi puta vida, como decía aquel alumno de San Cristóbal de los Ángeles.

La coca cola estaba muy buena cuando iba a La Losa pasando por Otero de Herreros en bici. En Otero de Herreros jugamos una tarde unos partidos de futbito organizados por ese pueblo. A mi hermano se le rompió el pantalón corto y se le vieron las vergüenzas. Pero a mi primo se le fue la mano con la cerveza y se cayó de un coche (menos mal que no en marcha) por una cuneta. Recuerdo aquel día como un día (claro) de despropósitos. Hicimos lo posible por llevarnos a mi primo al pueblo pero ya eran dos jarras las que se había bebido y no le bastaban. Exhibía orgulloso la tercera y dijo que nos fuéramos. La regañina de su madre tuvo mucho que ver en que abandonara un poco la bebida. Y además, mi primo ha dejado de fumar porque cuando le operaron del colon, un neumatólogo le convenció para dejarlo. Al pueblo y sus gentes las doy un poco por perdidas al igual que los de mi pueblo nos dan a Paco y a mí por dos extraños a los que no hace falta ni saludar. Bueno. El pueblo, para los que viven en él, suelen decir.

 En radio clásica ponen a Debussy, Bach, Mozart, Beethoven, Chopin y quizás a Falla. En el bar de mi pueblo ponen vino, cerveza, pinchos y helados. En el coño de la Bernarda excuso decir qué ponen y en El Prado ponen Las Meninas, El aguador, Vieja friendo huevos y la familia de Carlos IV, que era un poco rarillo el hombre.

La vida se depaupera o la depauperamos nosotros siendo un poquito psicópatas, siendo muy poco empáticos con los que nos rodean, siendo violentos de palabra o de obra. En fin, que aquí estamos para empobrecer la vida.

Cada vez que yo iba a la fuente del pueblo a cazar renacuajos, me lo pasaba bomba pero de eso hace ya muchísimo tiempo. La vida pasa para todos desde que nos paren. La vida es flaca, se vuelve delgada y desagradable como esas chicas enfermas llenas de huesos.

El último que apague la luz, dicen los sorianos de su tierra. O lo decían.

 La piedra del río rueda con las embestidas del agua. El agua horada gota a gota un canto reacio. Un canto reacio vale para matar a uno que echa la siesta. Uno que echa la siesta está como muerto. Los muertos nos esperan, así que tratemos de portarnos bien. Oigo la radio tumbado en la cama. Canciones antiguas, de los 80. He estado en el chino con un amiga. Las amigas dejan de serlo en cuanto se acuestan con el amigo. A los amigos tóxicos no hay que saludarlos. El saludo es fundamental en la vida diaria. La vida diaria es rutinaria y puede producir depresión. El arroz chino es suave de comer.

Comer mucho es malo así como comer poco. Los psicópatas comen poco y mal, no piensan más que en joder al prójimo. Joder al prójimo o al obrero ya es un deporte olímpico aquí en España.

Por el camino voy a tu casa, si no me metes dentro, es que eres mala.

Camarón ha muerto. Viva Camarón.

viernes, 1 de julio de 2022

Llevo 15 cigarros. No es lo mismo vivir en Jaén que en Madrid. Por lo de la crisis, digo. En Jaén y en Almería se nota más. El otro día me dijo mi sobrino que el taxi está funcionando bien. Es una buena noticia. El otro día fui a por huevos al supermercado: 6 huevos que antes cobraban 1,70, ahora salen por 2,39. El otro día llenamos el depósito por 45 euros. No usamos mucho el coche mi hermano y yo pero el combustible no tiene por qué estar a dos euros el litro. He leído en el periódico que España es el que peor ha sabido lidiar con la crisis de toda Europa. Es el signo de los tiempos desde Zp. Pero si compartimos coche, vamos en bici o andando al trabajo, nos saldrá todo mucho más barato. Esas son las soluciones de los socialistas, en otra partes llamados sociolistos.

La vida pasa, las piedras ruedan, el río se amontona hasta que llega al mar. Yo me visto por las mañanas y voy a por pan y el diario. Luego hago unas lentejas que duran tres días.

Con la inflación al 10,2. La energía a precios desorbitados. El 30% de los hogares españoles a pique de la exclusión social. Y estamos con el rollo ese de la ley trans. La ministra de economía debería estar escandalizada. Pero es que a estos que gobiernan les preocupa más figurar en cumbres de estados, hacerse la foto; en fin, están en otro mundo de la realidad económica. Yo creo que este gobierno, en gestionar lo que ha venido encima, lo ha hecho fatal. He leído El País hace poco. Triunfalista. No dice nada de la inflación. Todo es bonito en ese periódico. Pronto, según ese periódico, saldremos de la ruina por las medidas anticrisis que va a disponer el gobierno.

Y lo que más me fastidia es que el PP no hace nada, no pone una moción de censura al gobierno por llevarnos a la ruina. Me parece que fue allá por marzo cuando empezó a subir la luz y la gasolina y así seguimos. La calle es socialista. Se ha demostrado. Mi hermano y yo, ayer, en un banco sentados hablábamos de esa posibilidad, de una moción de censura, pero nadie la pone en marcha.

La verdad es que los ciudadanos estamos agobiados: inflación, guerra, olas de calor y de covid otra vez. Qué asco.

 El pez grande se come al chico y el tiempo se come las horas; a veces, se las traga con huesos y todo. No damos para más que para ver pasar el tiempo. El tendero espera, el panadero espera y el viandante espera a que se hagan las dos o las tres. Llevo una semana penosa que no termina de pasar. Hoy por fin es viernes pero a mí me da igual. Yo no acabo semana laboral ninguna, yo no llego a casa y descanso. Yo solo veo las cosas que pasan y me horrorizo. Pasan cosas gordas.

La vida es un espectáculo al que no estamos invitados pero nos hemos colado o nos han colado y hay que presenciarlo. Ver cómo otros hacen el indio me sofoca y me llena de tensión.

En fin, la cuestión es ver o no ver lo que pasa a mi alrededor. Lo que pasa a mi alrededor no depende de mí, pero me afecta. No quisiera contemplar cosas feas pero ya las estoy contemplando.

Todo se lo lleva el tiempo. Lo nuevo, a los diez días, ya no lo es. Pero la maldad permanece.