jueves, 24 de septiembre de 2020
lunes, 21 de septiembre de 2020
A las 10:00, me voy a poner la inyección. Me ronda la cabeza la idea de mi hermana que al final, no ha hecho la reunión. La estúpida nos llamó el verano pasado a través de mi sobrino: "Tía Cecilia está saturada y quiere hacer una reunión". Este mes también quería hacer una reunión. Todo se tradujo en ir a casa de mis padres y decir que mi madre necesitaba una asistenta dos días, dos horas. Mi madre se harta a decir que no quiere asistentas. Luego, mi hermana llama a mi hermano Paco y le dice que busque una agencia de asistentas. Mi hermano ha buscado y se lo ha comunicado (no se qué de "interdomicilio") pero a mi hermana no le gustado o no ha querido. Yo espero que no contraten a ninguna asistenta pues mi madre está bien. Si está un poco sucia la casa (que no está) pues da igual.
Bueno. Mi hermana siempre queriendo hacer cosas, pero sin saber cómo hacerlas, es lo típico de ella, como a mí con lo del abogado, que maldita la falta me hacía.
A ver si me pongo ya con la novela de esa mujer que se convierte en santa y que tiene un montón de problemas y a ver si se pasan estos días y empiezo a hacer comidas: pienso hacer una coliflor cocida y unos filetes de pavo para el martes.
viernes, 18 de septiembre de 2020
Ya he leído la opinión de "ABC". Se centran tres articulistas en la ley de memoria histórica que ahora se llama memoria democrática. Uno hace un repaso de la historia "reciente" de España, remontándose a 1931, cuando surgió la II República. Yo siempre digo que los rojos mataron a Calvo Sotelo, líder de la CEDA y que también querían matar a Gil Robles, también líder de la CEDA. Estos dos líderes no eran de tono fascista como Musullini, sino que llegaron al poder por medio de unas elecciones. No fueron ninguno de ellos dirigentes de ningún gobierno de derechas y no aplicaron la violencia, que yo sepa, aunque las calles de España eran un polvorín que presagiaba una guerra querida por Largo Caballero, el Lenin español. En 1934 hubo una revolución de corte comunista que no triunfó. Franco la repelió. Y en 1936 ganó el Frente Popular las elecciones (se ha demostrado que fueron irregulares). Ya había dos frentes en España antes de que los generales dieran el golpe de estado. Hubo una guerra y hubo crímenes en ambos lados de la trinchera. Luego Franco duró 40 años. Luego llevamos de democracia otros 40 años. Que no se abran las heridas sería deseable pero ya el ínclito ZP se encargó de lo contrario.
Otro de los columnistas, Carlos Herrera, da un repaso a los dirigentes que ha habido en España y dice de Sánchez que si se hubiera centrado en salvar vidas y empleos ya le recordaríamos por un buen dirigente, pero se ha dedicado a apoyar a los tardocomunistas y a filoetarras y golpistas y a sueños guerracivilistas que no dan de comer. Es una pena que Sánchez no haya aprovisionado España para defenderse de una pandemia y lo haya hecho tarde.
Bueno. En el "ABC" dan la noticia de que el gobierno español pidió no sé qué informes a Bruselas sobre la pandemia en enero pero no debieron hacer mucho caso a esos informes.
De todas maneras yo creo que países como Portugal y Grecia han dado un ejemplo de anticipación y prevención de la pandemia mientras que España no.
Han llegado los primeros aguaceros de septiembre. Yo paso la mañana leyendo el diario: unos días leo "El País" y otros días leo el "ABC". Hoy ha tocado el diario de derechas. Viene en él una entrevista breve con un jefe de hospital que estuvo en la UCI en marzo. Habla de la condición española de reunirnos, lo que favorece al virus y habla de que muchos sanitarios, aunque hayan descansado en vacaciones, se encuentran ahora con un "deja vú"; o sea, una vuelta a las andadas, sobre todo en Madrid. No he notado muy crítico al "ABC" en sus páginas de información. La verdad es que no he leído las de opinión. Me acuerdo de un editorial de ayer de "El País" que criticaba mucho la gestión de Ayuso, presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid. Oyendo Cadena Ser ayer también oí que se metían mucho con las declaraciones de Ayuso que la retratan como una opositora al gobierno de Sánchez y con pasotismo por la gestión de la crisis sanitaria. La atención primaria está desatendida en Madrid. Hacen falta más medios y personal. He leído en el diario conservador unas semblanzas sobre los centros médicos y hospitales de zonas como San Cristóbal, Usera o Villaverde y lo están pasando muy mal. Las zonas pobres sufren más por el hacinamiento y la precariedad de la vida en esas zonas.
Esta tarde me leo la opinión del diario conservador.
"El Mundo" no me gusta leerlo porque tiene un estilo periodístico que no me gusta. Me gustan las dos tendencias opuestas: la izquierda y la derecha porque cuidan más el estilo.
En "El País" hay comentaristas que cuidan mucho el lenguaje, al igual que en el "ABC". Noto que estos dos periódicos, en el tratamiento de la información son objetivos. La deriva viene en la opinión, que en algunos casos es demasiado tendenciosa. Hay que saber leer entre líneas en los dos casos.
jueves, 10 de septiembre de 2020
Esta mañana, después de desayunar, he sentido angustia. Parece que todo el mundo ha sufrido angustia alguna vez pues la vida nos castiga con situaciones que llamamos precisamente así: angustiosas. Sufrir angustia porque el perro de uno se haya atragantado con un hueso me hace reír. Sentir angustia como yo la siento por una enfermedad mental que padezco, me hace pensar rápidamente en cómo amortiguarla y no sufrir excesivamente. Entonces he ido con las manos sudadas y un desconcierto grande de mi ser a comprar el periódico y en casa, he estado venga leer para ver si remitía tal angustia o ansiedad.
Luego he cocinado una tortilla de patatas. Me ha supuesto un triunfo ponerme a hacerla, una lucha contra mí mismo, pero al final, me he puesto a cortar cebolla y cortar patatas y la he hecho, y mi angustia ha cesado por un tiempo. Luego ha vuelto a aparecer por la tarde.
Y, para matar esa sensación nerviosa tan mala de vivir, me he vuelto a enfrascar en lecturas, una tras otra para olvidarme de mi ser, de mi enfermedad y de mi nerviosismo.
Ser un enfermo mental no supone ponerse a gritar en medio de la calle que eres Napoleón, sino de saber enfrentar momentos de estos de depresión, angustia, ansiedad u otro padecimiento de los nervios.
lunes, 7 de septiembre de 2020
En un video de You Tube oí hablar a un experto sobre la familia y decía que la familia en estos tiempos está desregularizada; yo entendí que las familias de ahora son raritas y cada miembro de la misma va a su bola, asunto del que ya me informó Paco cuando me hablaba de unos compartimentos estancos en que cada parejita que forma la familia entera se meten para no salir.
Aparte de este tema, en mi pueblo hay una formalidad social que se llama "dar el atendido". Esta convención consiste en que, si hace mucho tiempo que no ves a un vecino, preguntas por él, por su familia, le agasajas con algún comentario consolador y gracioso y has quedado con ese vecino como corresponde.
Pero a mí últimamente no me dan el atendido ni siquiera los miembros de mi propia familia. Me saludan, sí, pero de ahí no pasan.
Yo veo muy triste lo de las familias desregularizadas. Nos vamos pareciendo a las bestias.
En fin, la incomunicación es el signo de los tiempos. Hay cada estúpido en mi familia que da real pena.
sábado, 5 de septiembre de 2020
Yo creo que no hay que confundir al amante de la justicia social con aquel que no ha sabido ser rico y los envidia. Los primeros quizás echen una moneda a la mendiga que se pone a la puerta del estanco y los segundos pensarán de manera radical a lo Robin Hood o a lo Lenin, de manera que siempre perseguirán que haya una revolución que quite las riquezas a los ricos y se la dé a los pobres.
O que no haya propiedad privada, pensarán los que quieren ser ricos, pero respetando su propiedad privada, eso sí. Y engrandecerla a base de impuestos que vayan al patrimonio de los ricos y el hijo del envidioso de las riquezas de los ricos pueda llegar, con sustanciosas becas sacadas de los impuestos a los ricos, a la universidad y así, hacerse con una profesión liberal que haga rica a toda la familia.
Pero a lo mejor, el hijo sale homosexual y no dará hijos a la patria comunista y, si se hace rico, odie a su padre por su mente tan estrecha.
O la hija le salga puta por más becas que le den a la chica y caiga en lo que se llama el lumpemproletariat. Y eso ya no lo aguanta el envidioso de los ricos pues si algo le hace sentir superior es el lumpen: porreros, drogatas, mendigos, artistas de vida alegre...
Y si no se siente superior a alguien, el envidioso de los ricos ya no es nadie.