viernes, 17 de enero de 2020

Todo esto que me ha pasado, me está pasando y  me pasará tiene un sabor agridulce. Me lo trago pero me sabe entre bien y mal. Ayer discutí con mi hermano. Hoy le dan libertad.
Espero que todo haya sido como una pesadilla y ya me haya despertado.
Las cosas se ven a poner peor o mejor, no sé, pero esto ya se repite y no mola. Mi hermano debería oler la tragedia antes de que aparezca y actuar en consecuencia antes de caer en el mismo error de siempre.
Mi hermano no es que sea mala persona pero le gusta confundir a la gente y no se conoce bien a sí mismo y parece un mal enfermo.
La vida es así: unos saben lo que se debe hacer y otros no.
Los que no saben lo que hay que hacer, yerran.
Ojalá todo sea para bien y mi hermano espabile un poco como la llama de una vela que da algo de luz y no se apaga de repente.
En fin, otra vez la misma historia, morir de amor.
No le pido otra cosa a Dios que mi hermano recapacite.

martes, 14 de enero de 2020

He estado partiéndome la caja con José Mota y el aberroncho que se aberroncha contra el rocaje vivo y se le pierde el burro Isaias. Hagamos un amplio margen tipográfico:




No me gusta un pelo este gobierno con tanto jeta de ministro. Hagamos otro margen grande tipográfico:




Paco no está tan mal como parece. He tenido una discusión con él porque le he dicho que le gusta mucho mentir. Hagamos otra sangría tipográfica:



Yo a esa chica que acabo de conocer, mejor darla de lado porque es más rara que mear para arriba.

lunes, 13 de enero de 2020

Nosotros, los enfermos mentales somos como un filete lleno de nervios, como una máquina moderna de esas de cocina que confunde los ingredientes y los pasos a seguir para sacar adelante el plato. Vemos cosas que otros no ven, oímos cosas que otros no oyen y pensamos cosas que no se le ocurrirían ni al mago más superferolítico del mundo.
Pero no vayamos a engañarnos: sabemos más de la vida que otros que presumen de saber de qué va la vida. Porque sufrimos mucho, nuestra cabeza es como una cafetera hirviendo que no nos deja dormir.  

En fin, si no conoces a un enfermo mental, ¿para qué hablas de ellos sin ton ni son?
Hoy he tenido un día horrible amainado por una del pueblo que me ha dicho que sea optimista. Es fácil decir sé optimista cuando uno tiene una enfermedad mental, un hermano con enfermedad mental que vive con uno y unos seres que se dedican a molestar continuamente porque se creen los reyes y son los bufones más ridículos que conozco aunque no sepan ni eso, ni ser bufones porque ni puñetera la gracia que hacen.
Bueno. La mala sangre se me ha dulcificado cuando he llamado a mi hermano y he hablado con él. No parece esta vez que entre Tarzán en mi casa y lo vuelva todo del revés y no me deje dormir etc, etc, etc.
Parece que esta vez hay unos profesionales serios que saben lo que hacen y que mi hermano vendrá del hospital curado como un jamón. Si no, no hay manera de hincarle el diente.
Lo que me jode es que hay mucho ignorante malvado (recuerdo ahora, no sé por qué a zp) que quiere mandar en mi casa y no sabe más que revolver, hacer daño y luego reírse como si estuviera lunático perdido.

En fin. Como dijo Don Quijote a Sancho: cosas veredes que te sorprenderán.

domingo, 12 de enero de 2020

Tampoco aparece el reloj Casio de mi hermano entre sus enseres. Están pasando cosas muy raras. Ni llaves ni reloj... O hay manguis por ahí sueltos o yo no lo entiendo. Vaya hospital. Qué desorganización y qué gente hay allí.

sábado, 11 de enero de 2020

Me sorprende una cosa. Miro por entretenerme desde donde me leen este blog y, aparte de España y otros países, pone que me miran desde una "región desconocida". Con esto de la globalización, qué será esa región desconocida y quién vivirá allí para leer mi blog. Otra cosa curiosa es que no tengo ni un solo comentario de nadie. Les debo dejar a mis lectores con la boca abierta y sin nada que decir a lo que yo escribo.
Anímense. Mándenme un triste comentario para saber qué es eso de que te comenten.
Dice uno que en no sé qué elecciones federales o de otro tipo en la sede de PSOE, que un felón al que todos conocemos, se metió detrás de unas cortinas y llenó las urnas de sus propios votos. Dice ese mismo que las urnas parecían tripas de gorrino y que solo faltaba el pimentón. A este acto lo llamamos en mi pueblo embusar. Así que el tío que parece que nos va a gobernar estos años venideros con una cohorte ministerial que parece una agencia de colocación, es un ratero de cuidado y, como dijo otra una vez, un tío rabanero que no deja hablar y llama indecente a un señor mayor que él ante todos los españoles y ya no le dejó hablar a ese señor en todo el "debate" de mierda que hubo. Y a este mentiroso del brusismo, de la sonrisa forzada le hemos de aguantar.
Digo yo que si esta bazofia de gobierno triunfará. Mira, a lo mejor funciona como en Portugal, que les va muy bien con los de izquierda. Pero tenemos en este galimatías de gobierno con ínfulas progresistas a los herederos de Eta que no han condenado los crímenes. También tenemos a uno de Teruel que se ha llenado los bolsillos votando sí que pasba por allí. Pero lo peor, lo peorcito de todo es que tenemos a esos catalanes que llaman bestias al resto de España y queman lo que haya que quemar.
Por lo tanto, esto no es Portugal.
Lo que yo pienso en consecuencia es que si los españoles nos dedicaramos a hacer cada uno lo que tuviéramos que hacer (ir al cine, trabajar, tener hijos, montar en bici, llamar gilipollas al cuñao, etc), no nos iría tan mal.
En vez de eso, votamos a un mentiroso y agitamos banderas falsas y nos enzarzamos en ideologías asquerosas que nos dividen mientras unos chiquilicuatres, unos saltimbanquis de la política nos roban, nos engañan y nos mienten, Así va España.