jueves, 2 de enero de 2025

Virginia Wolf no se lavaba muy a menudo. Bienvenido a la universidad de Salamanca. Alcolea me parece que está en Alicante. Sufro y fumo. Oceano conciso. Diccionario de sinónimos y antónimos. Mamporro. Coscorrón. Golpe. Golpetazo. Me voy a ir este verano a Torremolinos, antes de que las hordas turísticas arrasen con todo. De es una preposición indica lejos de y temporalmente cuando. De un tiempo a esta parte, los días han dejado de bailar encima de las mesas para mi solaz y solaz de mi cuerpo. Acude cuando te llamen a la guerra que va a empezar pues la política ya no funciona. Putas al poder. Cómo me alegraría comer multiplicados paces y panes por la mano de algún demiurgo. Paz, qué dolor invocarla porque no se cumple. Yo ya me iba. La sinrazón que a mi razón se hace...

Los disparates de Goya son aburridos.

Molan más los disparates de P. Sánchez.

 No es vivir la vida, es sentirse vivo. Stop pintadas. Castellanos a la huelga. Yesca. Es el momento de avivar las brasas del día para que calienten un ánimo que está por los suelos. Mil días iguales, mil días multiplicados por uno. Hasta ahora nunca me habían dado miedo los aeropuertos. Temo que no encuentres el camino de regreso. Pasaban horas rostros. Creo que anunciaron tu vuelo. La noche atenúa fuertes pasiones. Para no tener que pensar lo mejor es no sufrir. Si sufres, piensas y lloras. Piensas cosas negativas, que te llevan a la depresión y lo pasas mal.

Desde ahora mismo, proclamo mi condena para todo el año:

taedium vitae.



miércoles, 1 de enero de 2025

 Las horas hermosas se sucederán después de este primer día del año. Y la gente que nos aprecia pertenecerá a esas horas hermosas. Charlaremos hoy como charlaremos mañana de cosas bonitas al entendimiento, si es que hay entendimiento. Y todos, enfáticos y felices, veremos las palabras como aliadas y no como engaños que fabrican otros. Somos hijos del amor desde los primeros días de la creación. ¿Por qué negarnos a ese origen cuando todo fue bello y bondadoso? Todos nos queremos aunque nos cueste reconocerlo. Todos queremos ser amigos del otro más que enemigos. Este primer día del año, tan tranquilo en acontecimientos, debería servir de vara de medir para todo el año.

Mírate al espejo y dime lo que ves:

una persona que, sin las demás, vale muy poco.

 Hay quien pretende regir toda la mar, con lo grande y espantable que es la mar. Hay quien paga voluntades para que lo alaben y entronicen. Hay quien quiere siempre reinar sobre los hombres y mujeres. Pero caerán. Caerán todos los que todos los días se hacían presentes en miles de pantallas. Caerán. La mañana disuelve en luz lo que unas horas antes era negro. La luminaria cotidiana no falla a aquellos que viven de la paz de todos los días. Este año será bueno. Este primer día del año merecería repetirse en días siguientes. Este uno de enero de 2025 debería ser unos de enero con la calma que ha venido. Toda la lluvia que ha caído en este año en mi pueblo cabe casi en mi puño. Viva la civilización del amor. Viva la vida. Vivamos nosotros por mucho tiempo, amén.

Despachemos estrellas 

como el que despacha panes.

 Estoy un poco embotado frente a este primer día del año, estoy frente a la página en blanco como un asombrado y despistado hombre de letras sin inspiración. Pero voy escribiendo, como ves, hasta la última línea. Es un despropósito querer que este día de hoy se repita mañana y pasado y así todos los días. Es una especie de ilusión tonta. Pero todos tenemos en nuestras manos, con un esfuerzo de la voluntad, la posibilidad de que todos los días sean primeros de año. En cuanto mañana se espabile el año, ya nos castigarán los días con sus aprietos. Pero debemos luchar para que la paz que hay en las calles hoy dure un tanto en nuestras vidas. Debemos luchar para que la felicidad que ha habido ayer y hoy perdure un tanto en los días que vienen, acoger la magia del año que muere y nace en nuestro corazón y hacerlo perdurable.

La belleza dulce de frente para abajo

aquí se muestra, como una ofrenda venida de otro mundo.

Ojalá este año venga con salud para todos. Es lo mejor que nos podría pasar. Ojalá este año venga con la ilusión que tienen los niños por cualquier cosa. Ojalá este año acuda raudo a la llamada de lo sencillo y amoroso. La civilización del amor venga a nosotros. La sucesión de los días es muy arbitraria pero yo quisiera cierta mantenencia de la salud, lo digo otra vez, y la ilusión. Ojalá este año selle el cariño de las gentes, reúna lo mejor de nosotros hasta hacerlo verdadero. Ojalá este año venga con paz y el deseo de ser felices por bandera. Ojalá venga este año dulce, fructífero y apaciguado por todas partes.

Cruzaremos el umbral de un mundo mágico

para ser más que humanos, dioses ciertos.

 La mañana trepa como una cucaña, como una colmena hacia su cénit, hacia su realización plena a mediodía. El sol, él solo, hiende el cielo con sus rayos beatíficos, ilumina el día, lo hace amable a la vista y a la piel humana. Todo es creación, todo es alborada mientras yo, bajo mis ropas, humillo la cabeza, maldigo mi suerte, agito en mi alma un dolor que atisbo un rato frente a la ventana: el primer día del año es muy tranquilo, no hay ruidos de coches ni de gentes, diríase la calle desierta de ciudadanos. Diríase la luz no acompañada, diríase el primer día del año 25 un poco raro. Hoy, como ayer, como todos los días, está el hombre enganchado a una quimera que no baja de la altura, que no se allana nunca, que se niega.

Los años rumorosos ya pasaron

dejando en mí el recuerdo de una canción alegre.