En Facebook, me apunté a unos cuantos clubs virtuales de literatura, de gente que habla de sus lecturas, cuelga cosas que dijeron escritores antiguos, escriben relatos largos y cortos, hacen entrevistas a escritores que yo no conozco, hablan de ortografía y gramática y muchos opinan: "qué bien tu relato", "qué bien escribes", por las cosas que escriben esa gente que está pendiente de la literatura y de escribir y de leer. Son legiones y legiones de personas que quieren publicar un libro, escribir y que la juzguen, que hacen ofertas de publicar un libro pagando, etc., etc., etc. Luego hay cosas de política y videos de excentricidades y luego yo dialogo con mi amigo Gorri y mi amigo Mario, dos miembros de mi asociación. He puesto en "qué estás pensando" que busco una filóloga, pero es pura broma porque yo creo que no es la forma de encontrar a una filóloga lo de Facebook. A veces me sorprendo con la diatribas políticas que hay en esa red y a veces participo pero sin intención de dañar ni molestar a nadie y si no sé de un tema, yo no ponga nada. Lo que me sorprende es la cantidad de gente que escribe. En cada club de estos que cito arriba hay unos 20.000 miembros. Qué barbaridad.
jueves, 8 de abril de 2021
lunes, 5 de abril de 2021
¿Crisis? ¿Dónde está la crisis? Aquí en Majadahonda ha habido un éxodo masivo a la sierra. Ya he leído en diversos medios que la gente está ahorrando como nunca y claro, en cuanto puede, pues se gasta algo de eso ahorrado. Se dirá que Majadahonda es rica y que tiene posibilidades de gastar, pero yo creo que aquí se han largado todas las clases sociales. En Majadahonda puede que se haga verdad ese refrán que aprendí hace tiempo: "presumir de mucho y no tener nada, alquimia probada". Yo veo a muchachitos muy bien vestidos comprando en las tiendas chinas y tienen cinco euros en la cartera. Quizá tengan Audi y chaletorro, pero muy poca liquidez. Es lo que se aprecia en esta ciudad. Como ejemplo, pondré una anécdota: yo pedí por dar clases particulares a un chaval, dos días a la semana, 3000 pesetas. Me dijo la madre que era mucho dinero. Accedió la madre a darme 1250 por un día a la semana. El chaval sacó un 9 en lengua, a finales de curso. Tenía que hacer la selectividad, pero yo le dije que no le explicaba nada más; no le dije que había sido su madre una tacaña, que lo fue, pero no le ayudé al chico con la selectividad por haberse portado así. Vivían en un chaletorro en la linde con Las Rozas. Tenían pasta para aburrir. No quisieron pagar, yo no quise colaborar.
sábado, 3 de abril de 2021
El gobierno de Felipe González se corrompió (tantos años en el poder). El gobierno de Aznar se corrompió (especulación inmobiliaria, las cajas de ahorro, etc.). El gobierno de Zp gastó lo que no tenía, expolió las arcas públicas de modo obsceno (otra forma de corrupción). El gobierno de Rajoy se corrompió (sobres, Bárcenas etc.) Este gobierno actual se está corrompiendo por aliarse con el populismo y los que quieren romper el sistema que nos hemos dado. También apuntan alto el amiguismo y el clientelismo, además de la mentira diaria: está corrupto, pues. Todos los sistemas políticos se corrompen porque el poder corrompe, como decía un señor de mi pueblo.
La vida pasa como un sendero o una carretera, pasa y pasa y conduce qué se yo; a un pueblo o a una gran ciudad. La vida pasa y hay que comer, dormir, vivir, hacer amigos, charlar con el vecino, con el aliado, soportar al hijo de puta, quejarse, amar, odiar, salir a la calle a ver qué pasa, comprar, dolerse de las penas físicas o morales. La vida pasa, pues.
viernes, 2 de abril de 2021
Vivimos en una sociedad errática y esto quiere decir que no sabe muy bien dónde va. Los jóvenes están desterrados a un botellón continuo y se vuelven ninis con demasiada facilidad. La educación es muy triste y más triste se vuelve con las leyes de educación que promulgan ministros bizcos o ciegos de toda entendedera. Los partidos políticos están antes que un gobierno que miente y retuerce el estado a voluntad. La pandemia ha demostrado que se puede mentir, no prever nada, no abastecer de lo necesario a los que lo necesitan y no pasa nada. Los acuerdos de gobierno son aberrantes y lo único que hacen es reafirmar la idea de que nos encaminamos a un nuevo régimen que ni siquiera conocen los que gobiernan, aunque los modelos están ahí: Cuba, Venezuela. El comunismo, dado por muerto en 1989, vuelve con fuerza en forma de populismo que promete el oro y el moro a costa de nuestro sistema institucional. La monarquía está en entredicho. Los jueces, también. La enseñanza, también y el idioma castellano, también. España es el único país del mundo que prohíbe su propio idioma. ¿A dónde vamos? A la puta mierda; esto es, a andar errantes en una historia pequeñita hecha de caudillitos pobres y tristes que no saben lo que quieren.
Ha llovido pero poco, no sea que nos mojemos. Yo he estado toda la tarde en casa. Hoy, con los amigos de Colón, he conocido a un señor que a los 14 años se fue a Venezuela y ha venido a España el año pasado. Debe tener unos 70 años. Habla cansinamente de la política de aquel país. Le hemos estado escuchando. Parecía cansado de todo lo vivido allí. Era representante de una fábrica de un catalán. Tiene una hija en Logroño que es diputada por Cs. Valdrían para una novela sus vivencias. La política hace cambiar una nación en cosa de diez o quince años. Ojalá la morralla izquierdosa que tenemos no convierta a España en otra mierda como Venezuela. Por lo menos, ya tenemos a un tonto menos en el gobierno y el que queda depende totalmente de Europa. Dicen que en España hay 7 millones de parados, un montón de pobres en la cola del hambre: de eso no hay imágenes. Solo hay imágenes estúpidas y machaconas de gente inyectada. Así continuamente. Y de señores mayores, muchos señores mayores y de la España vaciada y su puta madre. Poco salen en la televisión gente que va a los comedores sociales, poco sale uno que está en ERTE, a ver cómo le va. Poco salen los políticos de izquierdas que, como Rato, chuparon del bote y están en la trena. Poco salen drogadictos, camellos, niños borrachos, ninis, los dañados en el 11M, etc. No salen. Sale solo la noticia machacona de infectados, el lío de las vacunas, los muertos y una noticia cultural de uno que toca la flauta por streaming. No te jode. Que salga la verdad de lo de la Delcy esa, de lo de Neurona, de la compañía aérea venezolana, de lo del rey emérito, de los abusos de Baleares, de la miseria que atraviesan muchos españoles. Eso no sale. Todo el día con la puta jeringuilla.
El cielo está nublado y amenaza lluvia. Es la excusa tonta de quedarme en casa toda la tarde en vez de ir a Las Rozas porque al final, no cae una gota de agua. Como me quedo en casa, voy a ensayar un blog a ver cómo me sale. Como he terminado mi último relato, pues novela no es, voy a buscar en Google "cómo escribir una novela". Salen influencers de esos como setas venga parlar y parlar diciendo cómo crear personajes, argumentos y demás. A mí eso no me gusta porque cada uno de nosotros tenemos un criterio distinto a la hora de hacer las cosas, no hace falta oír a nadie rollos de cómo lo haría él. Tengo ya escritas dos novelas de más de 200 páginas. Quiero hacer otra larga, que dure otras 200 páginas. No sé cómo empezar, pero no seguiré los consejos de cabezas parlantes. Hay muchas cosas que desmitificar en esta vida y también de las que burlarse, como hizo Cervantes. Los políticos, por ejemplo, son el ejemplo preciso de gente sin alma y corruptos por dentro. Los partidos políticos huelen y saben a asquerosidad. Internet está llena de crímenes grabados y pederastas. Mi vida, sin embargo, no es caso de divertimento ninguno ya que consta de una rutina que mata la sonrisa en los labios, pero ya sabré yo burlarme de algo porque quiero que mi novela futura sea de un humor tierno.
A mí esto de la Semana Santa me da algo qué pensar. Todos llevamos una cruz a cuestas que quizás sea la causa de nuestra muerte. ¿Quién puede decir que está contento todos los días de su vida y no se ve amargado por alguna cuestión grave que hace que le lleve a la infelicidad? Nadie hay en este mundo feliz todo el rato. Al revés, siempre hay motivos para llorar. Yo llevo una rutina impuesta que es como una cruz. Todos los días iguales. No tengo preocupación porque no falta de comer pero no solo de pan vive el hombre. No conozco a nadie que tenga los mismos gustos que yo o con quien pueda compartir esa cruz del tedio y el aburrimiento rutinario que digo que me atenaza. Me veo como un solitario con entretenimientos vacuos que tampoco me llenan o que me dan amargura y no tengo con quién compartirlos. Soy un poco como el pobre Sísifo: ese que subía una piedra a la montaña que volvía a caer y había que volver a subir. No encuentro sentido a mi vida, no el suficiente sentido para que yo esté contento de vivirla. Esa debe de ser mi cruz: aguantar días y días iguales año tras año.