lunes, 12 de febrero de 2018

Cada uno de nosotros estamos atrapados en nuestro presente. Podemos maquillar ese presente con lecturas de libros que nos transporten a otros mundos más bonitos que el aquí y el ahora pero seguiremos en esta casa, en este sillón, viendo esta tele de mierda.
A mí me gustaría irme al mar, ver el mar pero no sé por qué no voy. La vida se repite una vez más como las capas de una cebolla muy pequeña.
Me angustia pensar que el lunes será como el martes y el martes como cualquier otro día. La rutina no tiene fin.
No hago cosas extraordinarias, no me divierto, no me rio de nada. Mi horizonte vital es tan cercano que solo llega hasta el supermercado.
He leído en el periódico sobre las acusaciones de violaciones, sobre un académico, sobre un revolucionario. Pero todo es igual. Todo es para redundar en lo mismo. Si no fuera por los estudios, por mis novelas, por lo que intento, no me costaría decir adiós a este mundo aburrido.
Es cuestión de coger un autobús en primavera, ver el mar fosforescer en una madrugada intensa y venirme con esa imagen en la retina.
Yo escribo novelas pero no sé por qué las escribo. No tengo un público lector. Todo lo que hago no vale para nada.
Solo deseo andar por las tardes a la ciudad cercana y envolver mis pasos con la rumia de mis ideas tristes.

Si la rutina te aplasta, es que eres uno de ellos.

jueves, 8 de febrero de 2018

Según los estudios que estoy haciendo de Psicología, los pobres se echan la culpa a sí mismos de serlo. Por otro lado, también los ricos se echan la culpa de ser ricos. Ser rico tiene sus inconvenientes; por ejemplo, siempre están los adinerados preocupados por que no les quiten lo que tienen. Los pobres no creen mucho en que nadie les va a ayudar, así que si los ayudan, están encantados, casi no se lo creen. Los de izquierdas tienen que hacer la revolución para ayudar a los pobres, lo que precisa de mucho tiempo, mucho convencimiento, muchas energías que se gastan que no van precisamente para dar de comer a los pobres. Los pobres necesitan una serie de comodidades que no tienen y si esperan a la revolución, no comen siquiera. La ayuda a los pobres ha de ser directa y de corazón o no ha de ser. No queremos revolución. Yo no soy pobre ni rico, que es como debería ser todo el mundo. Los nacionalismos y los de izquierdas hacen pensar a la gente que no hay para todos, que los recursos de la Tierra los consumen otros y que ni la nación ni los pobres disfrutan de esos recursos. Eso es un engaño al que recurren nacionalistas e izquierdosos para meter en la cabeza de la gente que otros les OPRIMEN. Yo creo que si un pobre se lo propusiera, podría llegar a dejar de serlo. Lo primero que tendría que hacer es ponerse a trabajar. El trabajo es aquello por lo que recibes un dinero. Ante eso, no hay revolución ni nacionalismo que dé más. Las izquierdas prometen y prometen y no dan nada, al igual que los nacionalistas. El trabajo DA DINERO.
El día pasa para todos igual, son veinticuatro horas de luz y tinieblas. A saber lo que hace la gente durante la noche.
Si te dicen que mañana va a ver un acontecimiento digno de ti, no te fíes, nada hay más digno de ti que pase el tiempo tranquilamente.
Los montes están llenos de recursos, pero nadie va a los montes.
El sol no se cansa de contemplarnos. Agradece sus rayos durante el día, pues.

De lo que te digan, la mitad es mentira y la otra mitad, vanidad.

Hoy me he levantado con el pie izquierdo. Me he sentido muy deprimido toda la mañana. No me hablo con mi hermano, no sé muy bien por qué. Bueno, es que me ha despertado dos noches seguidas por ir a recenar y hacer ruido en la cocina.
Ayer me examiné en un centro de la Uned que está en un barrio deprimido. Luego cogí el autobús 17 y me fui a la Plaza Mayor. Me lo pasé bien.
Una idea que tengo constante es que no sé si yo debería ser de izquierdas. La gente que conozco que es de izquierdas piensan que no se puede ser de otra manera que de izquierdas. Son verdaderos fanáticos. Se puede ser de izquierdas para unas cosas y para otras no, o siempre se ha de ser de izquierdas. Yo tengo un cuñado que siempre ha estado resentido de las injusticias y del tema de que haya pobres y ricos pero no ha hecho más que dar voces en la comida sobre ese tema. Ha llegado a decir que el alfabeto es un invento de los ricos para oprimir a los pobres. No ha hecho nada práctico en su vida para resolver ese tema que siempre saca a colación. Luego, he conocido a otro amigo que siempre piensa que los inmigrantes, las mujeres, etc están oprimidos y también tiene un alto sentido de la injusticia y del mal reparto de las riquezas. Pero no ha hecho nada para remediarlas. Solo discutir con todos los que somos sus amigos sobre ese tema tan debatido. Luego, he conocido a otro amigo, aunque le veo menos, que también sufre porque unos pocos tienen mucho y son los poderosos y la mayoría no tiene nada y tiene que aguantar a los poderosos. A mí toda esta gente me revienta bastante porque no está a gusto con la vida y quiere que los demás tampoco lo estemos. Dan voces, gritan, se ponen frenéticos para nada.
La verdad es que si yo fuera de izquierdas me apuntaría a algún partido o algo que fuera de verdad de izquierdas y no daría tantas voces ni molestaría tanto a la gente con el coñazo ese de las izquierdas.
Las izquierdas a mí me dan igual pero la gente esta que conozco que dice ser de izquierdas me pone malo, pienso en ellos como gente indeseable que se ha cruzado en mi vida y me la ha amargado bastante porque yo ya tengo cosas en qué pensar que no sean las putas izquierdas del demonio. A la mierda las izquierdas y los izquierdosos estos de mierda que ven un pobre por la calle y no el dan ni cinco céntimos.

La izquierda está bien, si se aplicara de una puta vez.

miércoles, 7 de febrero de 2018

He mirado en google "zp y el gasto público" y salen un montón de páginas web. El caso es que España tenía de superávit 35.000 millones de euros y se quedó con 45.000 millones de deuda. Se crearon aeropuertos que no tenían pasajeros y cuyo director cobraba 84.000 euros. Se crearon polideportivos para 1.000 personas en pueblos donde habitaban 500 personas, etc, etc, etc.
Podemos y el partido socialista están madurando. Yo no digo que no tenga que haber alternancia política para que mejore el país o se airee el poder pero como estos que vienen sigan la senda de zp, nos llevan a la ruina y a otros 5.000.000 de parados. Viviré para verlo, creo, y es la misma historia política de siempre: gobierno socialista despilfarrador y otro de derechas que corrige.
Por otro lado, en Majadahonda, en el que gobierna el PP, hay una noticia que dice: "el ayuntamiento esparce sal en las calles" y otras de este tenor que indica que el ayuntamiento no invierte un duro en la ciudad con todo lo que recauda de impuestos. En fin, qué asco. Se nos avecina un poder de izquierdas al que le importa una mierda la economía mientras los homosexuales puedan casarse y tenemos poderes locales que hacen que una ciudad rica parezca una ciudad pobre por su gestión. Yo no soy de los ricos pero en Majadahonda hay cada urbanización que quita el hipo a la que se le cobra un Impuesto de Bienes Inmuebles que también quita el hipo. No sé dónde irá el dinero. La ciudad está sucia, mal diseñada y así seguimos un montón de tiempo. Porque la gente los vota siempre a los de PP. Es una pena pues lo hacen fatal.
Hay gente en la oposición que lleva años en la misma. No hacen coaliciones para echar a los del PP, tampoco hacen gran cosa aparte de cobrar un sueldo por ir a los plenos y criticar. Así no se adelanta nada, nada, nada más que joder a los habitantes de Majadahonda a impuestos y recibir unos pobres servicios. Joder al obrero es lo que hacen los políticos todos los días.

domingo, 4 de febrero de 2018

En España, derecha corrupta e ineficaz, izquierda barata e incompetente, partidos nuevos que no se enteran. Y los independentistas. Ya hace tiempo que un historiador árabe alabó España como una nación que tenía de todo: minerales, costas riquísimas, mujeres muy guapas... Pero tenía siempre los gobernantes que no se merecía. He visto el resumen de los premios Goya. Esta vez tocaba la exigencia de la igualdad femenina. El que no mencionaba lo mal que lo pasan las mujeres, hacía el tonto o era tachado de machista. Había que seguir consignas. Luego, como si de un torbellino se tratara, ha pasado por mi cabeza todo el plantel de políticos malos que padecemos en España. Una peste que tenemos que aguantar. No hay ninguno que se digne a ser eficaz y servicial. Todos pretenden cambiar España de arriba a abajo. Ni uno tiene ni puta de idea de gestionar un gobierno. Todos están corruptos, llenos la cabeza de ideas soporíferas y estúpidas que quieren experimentar con la ciudadanía. Todos hacen sus planes sin contar con los demás partidos, partidos que, por cierto, son los que gobiernan, no un presidente ni un Estado. Los de izquierdas quieren federalismos, igualitarismos, repartos de todo tipo, cambios que no se requieren para dejarlo todo peor. Las derechas que gobiernan han robado, no han previsto los asuntos graves que nos atañían a los españoles, han hecho reformas que están dando unos resultados no buenos, han aplicado la austeridad a ultranza. Unos han atacado a los otros cuando lo que se ve es que en periodos de crisis se deberían haber apoyado. El ciudadano no entiende esta política de descalificación continua, de ataque al adversario porque sí, de echarse los trastos a la cara todos los días. Es una verdadera competición de los más tontos para ver de hacer las cosas más complicadas y no hacer nada en el fondo de la cuestión. Odio a todos los políticos españoles. Son los que conozco y me dan asco, desde el que no se mueve al que promete soluciones maravillosas.

sábado, 3 de febrero de 2018

Ya me he cansado de estudiar. Me examino el lunes. A ver qué tal. Siempre he deseado viajar pero no me he atrevido a hacerlo solo. Mi hermano no me quiere acompañar. Hay lugares muy bonitos que visitar. A ver si un día me lanzo y voy a algún sitio. La vida es muy aburrida, siempre lo mismo. Soy tonto de no disfrutar de la vida por ese miedo a ir solo.
Estos días desaconsejan viajar por el mal estado de las carreteras por la nieve y el hielo.
He dejado de ver a una amiga que había que ver a las seis todos los días. Creo que debo buscar nuevas opciones de amistad y de formas de vida.
La novela ha quedado postergada por los estudios. Tendré que seguir estudiando este otro cuatrimestre. La novela no sé si podré continuarla.
Ahí está Madrid siempre, a la vuelta de la esquina. Y Segovia y Ávila y otra ciudades bonitas.
La vida me arrastra en una dirección muy torpe y continua. Ni siquiera bajo a Madrid a darme un paseo.
Si elimino dependencias absurdas, me dará por buscar algo nuevo.
Ahora a examinarme el lunes de Psicobiología.

La vida, a veces, es una serie de dependencias.

jueves, 1 de febrero de 2018

La vida pasa como pasa la gente por las aceras, como pasan las nubes por el cielo, como crecen los ajos, como se cuecen los espaguetis. Alguien ha violado a alguien. Juan Bosco fue muy pobre y tuvo muchos sueños. Uno de sus sueños lo estudió Freud. Juan Bosco nació en el Piamonte más pobre que las ratas. La churrera de Quintanar de la Orden tiene una hija puta que cuando se la meten reza un avemaría. Por la parte de Lérida están todos más tontos que llamárselo, pero qué vamos a hacer.
Dan ganas de cagar por la política que hay en España, pero es la única que hay. Un hombre, durmiendo como un tronco, parece un bulto asqueroso como un saco lleno de mierda. La paradoja del políglota consiste en saberse seis idiomas y no poderlos hablar porque está solo. En la Edad Media se sujetaban a dogmas contundentes y ahora, en 2017 no sabe un qué pensar del que tiene al lado. Uno muere de un constipado o de harto, pero no es pecado ninguna de las dos cosas, que es lo raro. Hoy han muerto un montón de gente que no conozco y ni me estremezco. Los marxistas creen que van a matar a los ricos, los van a meter en un cajón y el dinero que tenían lo van a repartir a los pobres, cosa que ni está bien ni está mal, lo que pasa es que hay que llevarlo a cabo y no hablar tanto en los bares. La gente que se pone a chillar cuando conversa, merecería la horca, pero no creo que haya tanta soga disponible. Las putas caras no venden su cuerpo sino que lo alquilan por módicos precios. Yo tengo una amiga que se llama tenta y con ella estoy contenta (Gloria Fuertes). Bueno, me voy a acostar que es donde mejor se está pasadas las diez.