viernes, 1 de noviembre de 2019

Hay muchas canciones de amor y también en tiempos antiguos se dedicó mucho tiempo e imaginación a crear poesías sobre el amor. Pero, ¿existe tanto amor para que sea cantado o versado tan frecuentemente? Yo creo que no. Que lo que existen son personas solas que necesitan amor y como no lo encuentran, se consuelan oyendo canciones de amor. Dice Aute en una canción: "hay quien dice que el amor es un milagro." Yo también soy de esa opinión.
El egoísmo humano está tan metido en el ser humano que el amor es difícil, muy difícil.
Dar es una palabra que desde pequeños se nos dice que está mal. Que no demos nada a nadie, que velemos por nosotros sin importarnos los demás. Y así no hay amor posible. Y lo que canta la vecina de arriba por las mañanas es mero entretenimiento, no algo que tenga lugar muy a menudo en el mundo.
Los seres humanos queremos amar porque amar es muy bonito y uno se siente muy bien pero lo que hay que hacer para amar es entregarse y nadie se entrega. Todo el mundo se reserva para él.
Así que hay y ha habido poetas y ahora cantantes de los de "te doy mi corazón y toda mi vida" pero que luego, en la realidad de la vida diaria, ni Dios da su corazón ni la vida a nadie. Por precaución, por lo aprendido de pequeños, por lo que sea, pero de amor por el mundo hay poquísimo.


martes, 29 de octubre de 2019

Hay mucho romanticismo con esto del otoño. Un romanticismo que explotan los anunciantes en televisión y nos lo venden de matute para que comamos setas o hagamos el amor bajo un olmo mientras se caen las hojas amarillas del pobre árbol que no tiene la culpa de nada. En la tele, continuamente, constantemente, permanentemente, sale una imagen de copas de árbol de mil colores y una hoja que cae, cómo no, encima de un libro de un gilipollas que está sentado en un banco del parque o del bosque y está inspiradísimo en la lectura de tal libro de modo que el otoño y la cultura y la imaginación y y el otoño otra vez se funden en un momento histórico de plenitud total. Sin embargo, nos cambian la hora y hay depresiones e insomnios por tal cambio absurdo que deja las tiendas vacías porque anochece a las seis y hay un comité de expertos que se he reunido en no sé qué sitio para no decir nada para que sigan cambiando la hora porque nadie se pone de acuerdo para racionalizar este disparate del huso horario. Como nos fiemos de los políticos, que no se ponen de acuerdo al sumar dos y dos, para que el huso horario cambie, vamos de culo.
De todas maneras, introduzcámonos en el otoño, en esa época en que las hojas caen infinitamente, durante todo el día y toda la noche y salen las setas también de manera continua y benefactora para que el ser humano alcance la felicidad y con la felicidad compre y compre en todos los establecimientos del mundo hasta que se le agote todo el dinero y luego se vaya a la ruina como ya ha ido en una ocasión o dos o tres. Viva el otoño, el melancólico otoño, el romántico otoño, el asqueroso otoño.
La primera de las poesías (si es que se pueden llamar así en términos tradicionales) que abre "Hijos de la ira" se titula INSOMNIO. Voy a tratar de analizarla para entretenerme con algo en este blog. Ya dije que "Hijos de la ira" se publicó en 1944, es poesía desarraigada, de un autor que se siente mal, que no puede existir a gusto en su existencia y por eso escribe este poemario de queja y de desesperación.
INSOMNIO empieza así: "Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres (según las últimas estadísticas)." Ese millón puede querer decir habitantes o realmente muertos. En aquella época un autor muy leído llamado Gironella escribía un libro llamado "Un millón de muertos" por ser esa la cifra oficial de muertos en la Guerra Civil. Pero dice cadáveres, no muertos.  Y lo acota a Madrid. No sé qué sentido último tiene variar el sinónimo. Parece decir Don Dámaso cadáveres por habitantes (démonos cuenta entonces de cómo la guerra había diezmado la ciudad). ¿Por qué son cadáveres y no habitantes?
Luego de enunciar esta verdad digamos dislocada (cadáveres por habitantes), Don Dámaso pasa a explicar de algún modo esta apreciación por una experiencia propia (él se siente cadáver). La cama es "nicho" donde "se pudre". Él mismo se siente como un muerto pudriéndose en vida. Para que sepamos como se siente, recurre a imágenes (gime como el huracán, ladra como un perro enfurecido y fluye de las ubres de una gran vaca amarilla). Esto es surrealismo que agranda la sensación de malestar que tiene el autor.
Es querer explicar algo muy íntimo con expresiones fuertes que le da el surrealismo y a mí especialmente me gusta lo de las ubres de una gran vaca amarilla. Para mí indica sentirse extraño, sucio y triste por tener que vivir.
Luego, se dirige a Dios (lo hace mucho en todo el poemario) y le dice que qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre. El mundo para Don Dámaso se ha convertido en un pudridero de gentes que abonan el huerto de Dios. Es como relegar a la Humanidad a simple carne que muere, se pudre, se degrada y no ver en los demás ningún signo de brillantez o de sentido de la vida. Solo la gente se pudre, se pudre en el sentido que pasa la vida como algo inútil y feo y desagradable que va destruyéndose por dentro y huele mal (es lo que nos sugiere la palabra pudrir).
Y para terminar, pregunta a Dios: ¿temes que se te sequen los grandes rosales del día,/ las tristes azucenas letales de tus noches?
O sea, que la podredumbre de los hombres y mujeres de Madrid, ese existir sin ningún sentido más que irse pudriendo (imaginariamente), lo único que produce es un estiércol para que haya algo bonito en el mundo (rosas y azucenas). Las rosas y azucenas remiten a un soneto de Garcilaso, poeta del siglo XVI que dice en el primer verso: "en tanto que de rosa y azucena se muestre vuestro rostro", en alusión a la juventud de una mujer que tiene los colores rosas y azulinos en la cara. Tendría que enterarme qué relación tiene la azucena y la noche, pero no lo voy a a hacer. El caso es que yo creo que Don Dámaso consigue en estos dos últimos versos del poema alcanzar cierto optimismo en el sentido de que Dios crea belleza con nuestra miseria y nuestra muerte diaria. Y ya de paso consigue espolear al autor para crear una belleza poética de una situación muy, muy triste: la posguerra.
A mí la política me parece un puro espectáculo de  a ver quién dice la frase más aguda o el lema a seguir. Ahora que hay cinco partidos para votarlos no me gusta ninguno. No voy a votar ya nunca más porque este verano la política me ha decepcionado. Nadie está libre de que haya unas terceras elecciones porque Sánchez no consigue mayoría absoluta. Los demás partidos no han hecho nada para constituir un gobierno, entonces, ¿qué clase de políticos son? Son cabezas parlantes todo el rato pero de gobernar no saben.
Yo ya me he cansado de todos, desde el extremo izquierda pasando por el centro y llegando al extremo derecha. Veo que dividen a la sociedad en buenos y malos, no cooperan entre sí y no adelantan nada; o sea, no son capaces de formar un gobierno unido para la nación. Se pasan el tiempo entre dimes y diretes y no avanzan nada en el gobierno de la nación. Son el problema y no la solución a nada. Dan pena todos. Se buscan las cosquillas unos a otros, que si tú has hecho que si tú eres tal o cual y no hablan de nada de lo que van a hacer si gobiernan o con quién van a gobernar. No sé si quieren gobernar en solitario pero eso no va a pasar.
A ver si sale un gobierno de estas elecciones porque si no, esto es un puro cachondeo y se están riendo de los ciudadanos.

lunes, 28 de octubre de 2019

Hoy ha sido un día raro. Un lunes raro. No había mucha gente por la calle esta mañana. Después de comer, he escrito algo, he oído una entrevista por la radio y me he ido a andar. Lo raro de la tarde es que de un colegio no han salido los niños que solían salir todos los lunes. Yo creo que esto es debido a que por aquí hay gente de pelas, de esos que son directivos de no sé qué y que cada puente que viene, coge los niños y se pira por ahí. Les dan días para que se desestresen de su trabajo tan arduo. Es la ventaja de ser rico y trabajar para una gran empresa. Te piras y ya está. Después de comprobar esto a las afueras del pueblo, a la salida del colegio, una vez en el pueblo, el ambiente estaba un poco raro también porque la gente se va a los sitios donde tiene a sus muertos enterrados y por eso no es un lunes cualquiera. Paco me ha contado que el jueves ya dan vacaciones a los colegiales. Así que de aquí al jueves, la gente estará en danza sin saber si es fiesta o día laborable. Va a ser una semana en que el personal no sabe qué partido tomar: si el de los muertos o el de los vivos. Espero que esta tónica de indecisión siga toda la semana hasta que llegue el Hallooween el viernes y el sábado será de regreso y el domingo ya como si no hubiera pasado nada.
Dicen que lo barato es caro. A mi hermano le pedían 90 euros en septiembre por sacarse una muela y no quiso gastarse ese dinero. Ya hemos ido cuatro veces al hospital y nos han dado largas. Ahora, a mi hermano le duele la muela un montón y ha ido a urgencias y tampoco se la han sacado. Pareciera que a mi hermano le tuvieran que dar dinero por sacarle la muela o algo así. Le han llenado de antibióticos y pastillas para el dolor y dice que se la sacan dentro de una semana. Veremos. Pero lo peor es que tanta pastilla le hiciera mal al estómago y ya tendría dos problemas en vez de uno. Lo barato sale caro. Yo le aconsejé que se la sacara en su momento. No me hizo caso. Ahora, a vueltas con la seguridad social para sacarle una puta muela.
Hay gente estúpida por la vida que no sabe lo que le conviene.
Llevamos más de un mes por el asunto este de la muela yendo al hospital, comprando pastillas etc. Yo ya paso del asunto. Que haga él lo que quiera.

sábado, 26 de octubre de 2019

Me dio un consejo una amiga del pueblo que, a su vez, se la dio un psicólogo o trabajador social y es que cuando hay discusión, es mejor abandonarla, salir de naja. Las discusiones no sirven de nada. Son contraproducentes para todo. Lo único que hacen es enconar posturas contrapuestas. La soledad es un remedio para la discusión. En soledad solo discutes contigo mismo. Se puede sufrir en soledad pero más se sufre cuando te ves impotente ante tanta mentira e imposición que te marca una persona y no te puedes defender porque esa mentira o crítica o insistencia en echarte la culpa de todo es muy persistente en el tiempo y te cansa. Solo puedes estar mal pero con un opresor que intenta por todos los medios que te sientas mal te vas a sentir mucho peor. Y no podrás revertir esa actitud malvada de ese asqueroso que todos los días te recuerda que tú tienes la culpa de lo que le pasa.
Es mejor dar un paseo lejos, no ver a esa persona que te está haciendo la vida mala de vivir por sus falsedades, acusaciones y problemas que te quiere hacer vivir.