viernes, 30 de junio de 2017

Resulta que esta noche he estado parte del sueño en duermevela. Espero que se solucione porque dormir así es muy desagradable y no se descansa bien. La sensación es que duermes pero a la vez, estás como despierto. Lo que ha pasado es que me he levantado muy tarde de la cama y encima se me ha metido en la cabeza como una especie de obsesión la limpieza de la casa que he postergado demasiado. La semana que viene tengo que barrer el suelo y limpiar el baño y  un poco la cocina. Como no lo haga, me darán arrepentimientos y malas ideas. El viernes que viene me voy a Gijón y quiero dejar la casa limpia.
Hoy se celebra algo de Víctor Hugo. Yo leí "Nuestra señora de Notredam" y "Los miserables". Son muy buenas las dos. Los sentimientos que logra retratar Hugo en sus novelas son casi únicos y propios de él, sentimientos desgarrados, muy fuertes. Los débiles siempre muy bien descritos, Hugo hace que nos dejemos llevar por las lágrimas del que sufre siempre.
Bueno, la vida es ese oscuro manto de desgracias que nos rodea y que deseamos que no nos cubra a nosotros algún día. La vida también es esa esperanza de llegar a viejos fumando y disfrutando del pan y el vino. La vida es una moneda de dos caras. La que caiga para arriba es la que te marca para siempre. La vida no es sorpresa, la vida es un destino acuciante y cruel.

jueves, 29 de junio de 2017

Estos días he estado preocupado por la inyección que me pusieron hace un mes y ahora, el día 27 pasado, me la tenían que volver a poner. Resulta que una enfermera mayor y quizás por eso, torpe, me hizo un daño de modo que anduve medio cojo pues del glúteo se me pasó a la pierna el dolor. Estuve así dos semanas. Como mi enfermero está de vacaciones, me tocó la misma enfermera pero se lo advertí: me pusiste mal la inyección. Ella decía no sé qué del precipitado. Me la ha vuelto a poner bastante mal y siento dolor al andar. Encima, llevo desde el domingo pasado con unos ardores grandes en el estómago y para rematar, he estado con dolor en la lengua no sé si por una llaga o es que me he mordido al dormir. Hoy, me he levantado mal porque me han dado muchos ardores mientras dormía y no se me han pasado del todo. Encima, hace un tiempo ventoso que me pone mal y el verano está tomando un cariz un poco oscuro, arbitrario, desasosegante. Si me voy a Gijón, ya no huiré del calor mesetario ni sé si me podré bañar en el mar. No sé en qué cagarme.
La vida está hecha de muchos despropósitos, entre ellos, nosotros mismos; por eso, San Agustín debió de decir: yo soy mi mayor problema.

miércoles, 28 de junio de 2017

Hoy ha amanecido con frío, según mi madre, que conoce todos los amaneceres. Luego ha estado ventoso toda la mañana. Ha llovido un poco. Parece como si estuviéramos en otoño. Voy a ver si después de quedar con mis amigas, me voy a Las Rozas andando, así me despejo de esta noche que pasé en duermevela.
La vida atrae al futuro y lo convierte en recuerdo rápidamente. Lo que hoy no es, mañana será y luego unas fotos o una memoria dirá de lo que ha pasado. Todo es así en la vida, todo se sucede como en un carrusel que no tenga fin. Luego, habrá inventos, otra gente que haga las cosas mejor o peor pero la vida seguirá siendo el eterno carrusel de las cosas buenas y las cosas malas.
En cuanto escriba la novela de mi vida escribiré una próxima novela de mi invención. Yo busco en la novela que leo y que escribo personajes excepcionales, al límite de situaciones que les sobrecogen o les hacen estar al margen de la sociedad normal. Yo no creo en la magia de la vida sino en su dureza, en su crueldad. Yo no sería capaz de escribir para niños porque no veo bien la bondad de la vida, la ilusión que hay en ella, aunque las debe haber.

lunes, 26 de junio de 2017

Estoy nervioso porque el día 7 de julio me voy a Gijón de vacaciones. Me gustaría estar en el coche y romper la carretera de camino al norte. Pienso pasármelo bien, como hace tiempo que no me lo paso pues no me muevo de la ciudad para nada. Ni siquiera voy a Madrid a comerme un bocadillo de calamares.
Tengo una impresión entre el miedo y la impaciencia por partir. Quiero ver Oviedo, donde transcurre la acción de la novela "La Regenta" que me he leído dos veces.
Iba a limpiar el baño que está hecho un asco pero después de escribir la novela, voy a cambiar el libro a la biblioteca. Ya me he leído "Los hijos del mar" que me ha decepcionado un poco porque va de aventuras. A mí, en una novela no me gustan las aventuras, me parecen de lectura juvenil. Me gustan los sentimientos, los grandes sentimientos o la denuncia de una situación. El lunes que viene, si Dios quiere, veré a mi amigo Antonio a ver qué le ha parecido mi novela ya conclusa. En otoño pienso presentarla a un concurso o a editoriales. El futuro está lleno de cosas. Espero que sean felices.

domingo, 25 de junio de 2017

He leído a Javier Marías hablar del cine español, demasiado laureado para lo poco que vale y hablar también de las escritoras españolas. Marías aboga porque no se las sobrevalore solo por el hecho de ser mujeres. Tiene razón. Luego he leído sobre el calor y la sequía que hay en España. Hay que tomar medidas drásticas, yo creo. Hay que prohibir el uso del coche a muchísima gente. Que la gente use el transporte público exclusivamente.
Que se prohíba la venta de coches contaminantes, que solo se vendan coches eléctricos de un vez. Es mejor velar por el cielo que nos acoge que dar caprichos tontos a la gente.
Los desplazamientos que se hacen con los coches deben ser reducidos en un 50% en cuestión de dos años. El que quiera ir al trabajo en coche, se le prohibirá. Por el hecho de que la Tierra está exhausta y loca.
Hoy es domingo. Como con mis padres. La vida es como un tío vivo cada vez más extravagante.

viernes, 23 de junio de 2017

Llevo dos días en que paseo con mi hermano a Las Rozas. Solemos ir hablando aunque mi hermano es reacio al análisis de nuestras vidas. Me preocupó la idea de volver con mi exnovia y lo hablamos. Yo creo que no volveré porque mi exnovia tiene la cabeza demasiado enredosa y me enreda a mí en situaciones que yo no quiero. Además, insulta y molesta con ideas del mundo y sus habitantes reduciéndolo todo a ideas negativas que se me quedan pegadas al alma. Mi exnovia es tóxica, es una mala influencia y lo ha demostrado con creces. Punto y final. No se vuelve a hablar de mi exnovia y yo procuraré no pensar demasiado en ella. Es mi amiga y gracias. No pasará de ahí.
Me estoy acostumbrando a la vida que llevo. Esas mañanas faltas de casi toda actividad, esas tardes charlando con unas amigas en el bar, donde ya nos conocen y nos tratan bien. Ese paseo a Las Rozas a media tarde. Ese escribir y leer libros. Ese pasar el día.
Pero creo que tengo la predisposición a conocer gente. No sé cómo lo haré pero creo que voy a conocer gente y mi círculo social se ampliará. Es una intuición, leve, pero la siento. Ojalá alguien al que le guste los libros coincida conmigo y logremos comunicarnos.
Hablamos ayer mi hermano Paco y yo de mi exnovia. Fui yo  quien la dejó por sobrepasar un comportamiento totalmente incomprensible y de desprecio a mi persona. Mi exnovia tiene la mente muy enrevesada y no creo que vaya a cambiar. Cuando uno se junta con una persona a la que ama, debe conocerla bien. La persona con la que estás debe ser un dechado de virtudes y alguien en quien poder confiar. Eso no ha sucedido con mi exnovia en el último punto en que ya me insultaba por norma. Mi exnovia, por circunstancias vitales que ha sufrido antes de conocerme, está dañada sentimentalmente, no puede pensar y sentir con claridad o con propiedad. Yo le digo que vaya a un psicólogo para que esa maraña que tiene en la cabeza quede libre y suelta de rollos mentales.
Mi novia es muy inteligente socialmente pero a la vez es muy sibilina. Te convence de cualquier cosa. Yo solo sé que, después de dejarla, mi mente se liberó de un montón de ideas equivocadas que me metió ella. No voy a volver con ella porque ella ya no cambia. No volveré con ella porque me dé pena. Así, soltero, estoy muy bien. Y ya digo: la mujer con la que uno se junte debe ser un dechado de virtudes.