lunes, 11 de octubre de 2021

Es tarde. Veo mal las letras que escribo. Me he tomado 3 pastillas y una infusión de hierbas calmantes pero no me duermo. Hoy he ido a Madrid. A lo mejor tiene algo que ver con este insomnio.

Los pájaros azules del rey nicaragüense se han escapado todos hoy  a las 8 de la mañana.

La luz que termina en el túnel indica que ya salimos, que llegamos al final.

El perro que se lame sus heridas hace bien pues ningún otro se las lamerá mejor.

La vida es como una caja de zapatos. No sabes si va a ser tu número.

Me canso de todo, de no dormir y de dormir y de estar grgi.

jueves, 7 de octubre de 2021

 El tiempo pasa para todos y esa es una gran ventaja porque parece que vamos todos en el mismo barco. El barco del tiempo, habría que llamarlo o más solemnemente, el barco de la historia. En ese barco algunos viajan en forma de recuerdo o ya, de lo antiguo de su muerte, no viajan de ninguna manera, ya nadie los recuerda. Fueron en otros barcos que atravesaron el mar, el mundo, hace muchísimo tiempo y ya no hay nadie que los recuerde. Quizás en un papel está estampado su nombre pero la historia los tiene hechos huesos molidos en desvencijados cementerios.

Pero, ¿quién maneja esos barcos de la historia donde vamos surcando el mundo, el mar de la vida, los acontecimientos? Quizás los políticos que dicen cómo ha de ir el barco de cargado, de lleno de víveres o de trabajadores o deciden castigar a los polizones en extremos castigos que los hacen rebajarse a delincuentes. Pero el barco no anda si la gente que los habita no iza velas, no pesca, no rema. Habría que pensar que el barco del mundo es un trato entre los que van en él y los capitanes que los gobiernan. Pero ha habido en el barco de España capitanes derrochadores que la han arruinado y ha habido otros gobernantes que han tenido que achicar agua con frenesí. Yo estoy con estos últimos y no con los putos socialistas de dame a mí que ya lo repartiré yo como me dé la gana y facturas y facturas en el cajón e ineptos como ellos solos.

 Yo creo que quizás soy demasiado crítico con los demás o con los hechos que oigo, veo o siento. La verdad es que sí, quizás porque soy escorpión de signo del zodiaco y dicen que los escorpiones somos así. Pero obviando creencias de los astros, yo he sido juzgado y criticado y examinado toda mi vida por profesores, compañeros de trabajo y directores de unos 15 institutos y, a veces, esas críticas me pusieron en la idea de que me iban a quitar el trabajo. Una vez, un director fue tan crítico conmigo que me dijo que iba a "intervenir en la plaza que yo había conseguido" y me metió un miedo de la ostia porque ya me veía de interino otra vez. Otro director se ponía a criticarme y darme discursos después de mis clases. He tenido compañeros de trabajo que me han llamado "interino de mierda". En mi familia yo creo que han pasado mucho de preguntarme por mi trabajo por la pura incomunicación que había en ella, así que me lo comía yo todo con patatas. Al único que podía contar mis miedos era  a Paco y no siempre. Por eso quizás soy crítico, porque la gente que me ha rodeado no solo me ha criticado sino que ha dudado de mí, me ha puesto en problemas etc. y yo solo he tenido que defenderme.

Había un hombre que no hablaba por no cansarse pero al final de la tarde, habló. Y con solo hablar calmó la tensión que había entre sus amigos, que ya sospechaban algún delirio en él. Pero era verdad. Estaba tan cansado que hablar le cansaba. El cansancio puede provenir de un ejercicio físico intenso y duradero pero también por fumar demasiado, no dormir bien, no comer bien, drogas, etc. Hay una persona que me hizo una promesa y no cumplió y se ahorró un dinero. Bueno, la próxima vez, a escote no hay nada caro. Los que se quieren hacer ricos son los que roban los tenedores de los restaurantes o dicen que van a invitar y luego no invitan pero ese es un pobre recorrido el que tienen estos "ricos" de pacotilla. Son más pobres que la demás gente en realidad porque eso que se ahorran va en perjuicio de su dignidad y de su prestigio porque sus promesas son falsas. La verdad es que a esta gente hay que dejarla hacer porque salen a la calle sin un duro en el bolsillo pero al fin y a la postre, los que pierden son ellos. Ya digo, pierden prestigio, categoría e incluso pierden el dinero sucio que no quieren gastarse. Son una pena de personas, pero qué le vamos a hacer. Con su pan se lo coman.

El gallo que no canta algo tiene en la garganta, dice el refrán. Veo gente que se calla porque hablar le cansa, pero es muy duro ver cómo esas personas se van degradando hasta caer un en un estado mórbido, en una forma de aislamiento estúpido y depresivo. Esperemos que esas personas solo estén pasando un bajón, como se dice ahora, y esquiven la mala sombra de la enfermedad. La verdad es que cada vez hay más personas que están mal. Se han juntado la crisis financiera de hace ya 10 años; luego lo de la pandemia, que ya va durando 3 o 4 años y la gente resulta muy tocada en la mente y en el alma y esto hace que resurja la sombra de la enfermedad mental. Estas crisis sociales continuas van afectando a la persona en concreto creándola un malestar de todo tipo: físico (están todos los días cansados o sin ganas de hacer nada), mental (se deprimen o enloquecen) y espiritual (no encuentran sentido a la vida, no encuentran su sentido vital en el mundo en que viven). Todo eso es muy peligroso para la sociedad porque, al final, casi todo el mundo está malo de una cosa o de otra. 

domingo, 3 de octubre de 2021

 ¿Qué hacen los trabajadores sociales? ¿Y las oficinas de asuntos sociales? Yo creo que no hacen mucho por nadie. Hay que ir veinte veces allí a contar lo mismo siempre y casi bostezan al escucharte, casi se ríen interiormente de lo que cuentas porque saben ya de antemano que pasan olímpicamente de lo que les estás contando. A mi madre le hicieron una entrevista unas trabajadoras sociales de esas (llegaron media hora más tarde) y no acertaron con la cuidadora que trajeron. Yo fui a ver a Lorenza (la trabajadora social que me toca en Asuntos Sociales) y se lavó las manos las dos veces que fui. Son muy ineficaces los trabajadores sociales porque son un escalón tonto que hay entre los médicos, los abogados, los policías que sí pueden hacer algo por ti. Les cuentas cualquier cosa y la cosa se queda ahí, sin resolver nada. Una vez que fui yo a uno de estos trabajadores sociales lo primero que me espetó es qué hacía yo allí, que yo no le tocaba, que él no era el destinado a atenderme. La casa de los asuntos sociales de Majadahonda para mí es como tener tos y rascarse los cojones; una especie de coño de la Bernarda.

viernes, 1 de octubre de 2021

 Dice Marco Aurelio en una meditación suya: "¿Acaso el sol pide llevar a cabo la obra de la lluvia, o Asclepio la de Deméter, diosa de las cosechas? ¿Qué se puede decir de cada uno de los astros? ¿no colaboran todos ellos aunque sean diferentes sus competencias, a la misma obra?".

El sol grana el trigo; o sea lo madura y lo pone duro para su recolección. Del agua de lluvia, la raíz chupa nutrientes y hace crecer la espiga. Pero hoy en día, hay muchos días de sol y pocos de lluvia en España. La desertización aumenta. Este país sería capaz de revertir ese fenómeno plantando árboles que sujeten la tierra. Pero los rebaños transhumantes ya son pocos y eran los que se encargaban de limpiar los bosques y así no ardían. Todo prende porque el bosque está muy seco. Asclepio es el dios de los médicos y de las medicinas, que no tendría nada que hacer con Deméter, diosa de los frutos de la tierra. Pero a cada ciudadano de hoy en día se le tendría que enseñar que para hacer un pantalón vaquero se necesitan 1000 litros de agua, que la ducha no está para recrearse, sino, simplemente, para lavarse. Hay una anécdota de un chico saharaui que venía en adopción a la península. El regalo que quería llevarse a su país desértico era un grifo. La verdad es que no somos conscientes los llamados del primer mundo que por lo que más sufren en el tercer mundo es por eso, por el agua. Así que, lectores, no compréis ropa nueva sino id pasados de moda siempre pues así se notará que sois ecologistas y, hoy en día, es más valioso y más moderno ser ecologista que ir pasado de moda, os lo aseguro. Ya hay diseñadores de ropa que usan ropa vieja para hacer sus colecciones. Debemos todos concienciarnos que planeta no hay más que uno y se está explotando a tope, como a un esclavo. Pero la Tierra, la naturaleza se rebela y crea esos aguaceros tremendos, esos volcanes en erupción y esos incendios quizás para que veamos que la estamos haciendo daño. Son tontos los que quieren mucho a su mascota y luego derrochan lo que tiene el planeta de bueno y compran y compran y compran sin parar. Son inconsecuentes con la naturaleza. Yo no tengo mascotas: con ver el vuelo de un águila por el cielo me basta.