Me estoy leyendo algunas poesías del Barroco y también de César Vallejo, el poeta peruano. Las primeras hablan todas de cabellos como el oro o como el sol, de ojos verdes que miran altaneros, de morenas y rubias que tienen nácar o nieve en los dientes y coral en los labios. Todo así. Luego hablan otros autores de Itálica (unas ruinas al lado de Sevilla) como muestra de un imperio que cayó, el romano, enlazándolo con el verso de Quevedo: "mire los muros de la patria mía / si un tiempo firmes ya desmoronados." Y es que ya se notaba en el XVII que el imperio español estaba declinando a favor del imperio inglés que hundía nuestros barcos y se llevaba el oro y propagaba la leyenda negra sobre nuestro país. César Vallejo pertenece a dos siglos: el XIX y principios del XX. Presenció nuestra guerra civil, que le causó honda tristeza y luego vivió en París y conoció, claro, la II Guerra Mundial. Me gustan mucho las conexiones que hace este poeta con las partes del cuerpo con otras ideas abstractas. Vallejo creo que iba para médico y por eso usa partes del cuerpo y enfermedades para expresarse poéticamente. Por ejempló: "lloré mis amargos órganos del llanto".
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