El domingo ya es uno de febrero, febrerillo el loco: igual hace un día calor, otro llueve y otro, hace frío. Pero creo que en febrero se irán estas condiciones atmosféricas y vendrán otras más halagüeñas. Si me confundo, tendré la misma propiedad que los meteorólogos, que también se confunden. ¿Cómo pueden saber estos meteorólogos que el mar entero, desde el Mediterráneo al Pacífico ha subido un grado? ¿Y si el mar ha bajado estos días, en qué quedan sus investigaciones? Yo antes daba credibilidad a estos datos del cambio climático pero ahora, visto lo visto, yo creo que el clima tiene unas tendencias no medibles todavía por el ser humano en toda su dimensión. Decían los celtas que un índice del apocalipsis era cuando las estaciones climáticas desaparecían. Ya hemos tenido verano en octubre. Ya hemos tenido verano en abril. Pero, ¿ante este invierno? Nos damos cuenta que las estaciones se cumplen meteorológicamente y otras veces hay anomalías pero no es ello suficiente para hablar de un cambio climático global pues del clima, aun con tanto satélite y tantas mediciones, no tenemos ni puta idea.
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