A mí me gusta imaginar cómo viven las personas en otros barrios, en la periferia de Madrid. Algunos días (muy pocos), hemos ido Paco y yo a Móstoles, Aluche y Getafe. Me da la sensación de que en estos pueblos la vida es más tranquila, no hay tantas prisas. El ambiente que respiro en esos pueblos, luego me vale para escribir novelas. Otra cosa que me gusta imaginar es que en esos pueblos hay gente como yo, a la que le gusta la lectura y la escritura y en sus pisos escriben novelas o relatos como hago yo por las tardes. Veo a gente más humilde en esos pueblos, no pijos como veo en Majadahonda, y me parecen más auténticos que los del Audi o el bmw de alta gama. Ahora bien, yo he montado en un bmw de una amiga y la experiencia fue pasmosa, se pasan los kilómetros como el agua. O sea, que los ricos por ser ricos y los humildes por ser humildes, les encuentro un atractivo diferente. Y así debe ser, no sentir envidia por algo que nunca alcanzarás pero tampoco mirar por encima del hombro a unas vidas que tienen su orgullo y su modo de vida.
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