Fumo, me lamento de que fumo pero fumo. Es una adicción muy fuerte esta del tabaco. No estamos del todo bien pero tampoco estamos mal. Las cosas parece que se resolverán más pronto que tarde. Eso en cuanto al sofá. La mañana trae en su regazo la postura más agradable, la esperanza de vivir dos juntos, el paseo bonito por la calle del medio. Todo se anda y todo llega. Las puertas del cielo se abrirán una vez para mí y estaré muy contento de que así lo hagan. Hoy estoy mejor que ayer. Hoy pasearé con mi hermano por la Gran Vía majariega. El despertar ha traído una manzana dulce a mi boca, un paisaje urbano apreciable, una farola que se agacha sin luz pero graciosa en su sumisión.
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