Si la vida me da palo, yo la voy a torear, me parece que decía una canción antigua. La vida no para de dar palos. A veces no son palos fuertes sino unos palitos que te va dando diariamente para que sientas la rutina más dura de llevar, que los días son todos iguales. Eso es el palo que me da a mí. Otros palos serán de otra manera, serán palos fuertes, como quedarte sin dinero colgando de la brocha, como dicen ahora. O divorciarte, ese sí que es palo fuerte porque tienes que rehacer tu vida desde cero Y añorando una vida que estaba bien. Los palos de mi vida son la enfermedad mental y ya digo, esta rutina que no sé cómo matar muchas veces, no sé qué hacer para salir de mi puta casa y pasar un rato agradable en otro sitio, sea el que sea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario